Para no caer en estafas o engaños, hay que estar precavidos con los billetes que circulan.
En Argentina, el ahorro en dólares es una práctica cultural profundamente arraigada debido a la inestabilidad económica histórica. Ante las restricciones cambiarias, la mayoría de los ahorristas recurre al mercado informal, conocido como «blue», para adquirir billetes físicos.
Esta modalidad de transacciones en efectivo conlleva un riesgo latente: la circulación de billetes apócrifos que pueden engañar a un ojo no entrenado. Por este motivo, contar con herramientas rápidas y efectivas para validar la legitimidad del dinero es fundamental. Por eso, el método TIM es fundamental para la comprobación de posibles billetes falsos.
Estafas en dólares
Imagen: UNEMI
Paso a paso: cómo detectar dólares falsos
El método TIM (Tocar, Inclinar, Mirar) es la técnica más recomendada por especialistas para una detección rápida. El primer paso consiste en tocar el billete para percibir la textura del papel moneda, que es una mezcla de algodón y lino; se debe sentir una impresión en relieve especialmente en los hombros de Benjamin Franklin y en los bordes.
El segundo paso es inclinar el billete para observar los elementos de seguridad ópticamente variables: en los billetes nuevos, la banda de seguridad azul en 3D debe mostrar campanas que se transforman en números «100» al moverlo. Finalmente, el tercer paso es mirar a contraluz. En este punto, es vital identificar la marca de agua con el rostro de Franklin en el espacio en blanco a la derecha del retrato principal, la cual debe ser visible desde ambos lados.
Además, se debe buscar el hilo de seguridad vertical que reza «USA 100» y que, bajo luz ultravioleta, brilla en un tono rosado o rojizo brillante, confirmando así la legitimidad de la pieza.
Dólares
Imagen: Freepik
Cómo revisar los dólares de cara chica o viejos
Aunque los billetes de «cara chica» suelen ser menos aceptados o pagados a menor valor en el mercado informal, siguen siendo de curso legal y requieren métodos específicos de control. Al no contar con las bandas 3D modernas, la clave reside en la calidad de la impresión. Los bordes deben ser nítidos y las líneas finas del fondo del retrato deben ser claras y continuas, nunca borrosas ni empastadas, algo típico de las impresiones por chorro de tinta o láser de las falsificaciones.
Otro punto crucial en estas series antiguas es el papel y la marca de agua. Al tacto, el papel debe sentirse firme y no similar al papel común de escritorio. Se debe prestar especial atención a las pequeñas fibras de seguridad de color rojo y azul que están embebidas en el papel (no impresas encima). En estos ejemplares, la ausencia de estas fibras o una marca de agua que se vea tosca o «dibujada» en la superficie son señales claras de que el billete es falso.
