
A pesar de ocupar un rol institucional clave –es el tercero en la línea de sucesión presidencial-, Martín Menem parece no conformarse con presidir la Cámara de Diputados. El riojano se mueve y habla como si fuera el verdadero jefe de La Libertad Avanza. Se autoproclama presidente del partido y toma decisiones como si fuera la máxima autoridad del bloque, desplazando en los hechos a Gabriel Bornoroni. Eso es lo que muestra una nueva tanda de audios y chat que salieron a la superficie: «Soy el presidente de La Libertad Avanza”, se lo escucha autopercibirse en una de las grabaciones recientemente filtradas.
Desde que se conoció el primer audio –aquel en el que Menem arengaba a su tropa a los gritos para mantener el control de la sesión en la que el oficialismo buscaba blindar el DNU de endeudamiento con el FMI–, la polémica no hizo más que escalar. La maniobra fue explícita: dentro del recinto, una estrategia para impedir la conformación de la Comisión de Juicio Político; afuera, un operativo de seguridad que no escatimó en vallas ni en efectivos de las fuerzas federales para desactivar la protesta de miles de jubilados. Un doble movimiento que mostró la crudeza del oficialismo, tanto dentro como fuera del Congreso.
Horas más tarde, Menem se sentó en un estudio de televisión y aseguró que el audio había sido adulterado con inteligencia artificial. Que incluso su propio hijo lo había notado. La estrategia se atribuyó a su vocero, Santiago Fernández Cosimano quien junto a Sharif Menem, sobrino del titular de la Cámara, integra la mesa chica del riojano. Una mesa que, baja línea, ordena y corrige a quienes osen salirse del libreto.
A pesar de que la Cámara de Diputados permanece prácticamente paralizada desde la última sesión, los cuestionamientos sobre la forma en que Martín Menem conduce el cuerpo legislativo no cesaron. Por el contrario, nuevos audios y chats revelados por C5N dejan al descubierto las verdaderas aspiraciones del presidente de la Cámara baja. “Soy el presidente de La Libertad Avanza”, se lo escucha afirmar.
El nuevo material incluye registros de reuniones del bloque libertario durante el último año. Uno de los audios corresponde a abril, cuando estalló el conflicto por la Comisión de Juicio Político. Allí, Menem dejó en claro su postura: “Para mí, Zago no tiene que estar en juicio político”, dice en una nota de voz. La tensión en torno a esa comisión se arrastra desde entonces, cuando Karina Milei ordenó desconocer a Marcela Pagano como presidenta de la comisión. Tras la escandalosa sesión en la que se filtró la primera tanda de audios, Pagano rompió el silencio y reveló detalles que hasta entonces se mantenían bajo siete llaves. Contó que esa misma noche, Martín Menem insistió en ir a su casa para exigirle que eliminara el acta que oficializaba su designación como presidenta de la Comisión de Juicio Político. En ese momento, Pagano atravesaba las primeras semanas de un embarazo de riesgo y terminó internada poco después.
El costo de la visita a los represores
“Y yo ya el costo… yo ya lo pagué pa’ dentro, porque el quilombo de ellos lo van a seguir…”, se lo escucha decir a Martín Menem en uno de los chats filtrados. La frase alude a otro de los escándalos que sacudió a La Libertad Avanza en la Cámara baja: la visita de seis diputados libertarios al penal de Ezeiza, donde se entrevistaron con represores condenados por delitos de lesa humanidad, entre ellos Alfredo Astiz. Tras el episodio la diputada Lourdes Arrieta y su compañera Rocío Bonacci aseguraron haber sido engañadas por quien organizó el encuentro, el diputado Beltrán Benedit. Arrieta, además, presentó una denuncia penal por lo ocurrido, lo que le terminó costando su lugar dentro del bloque.
En agosto, un grupo de legisladores intentó impulsar la conformación de una Comisión Investigadora. Emilio Monzó, de Encuentro Federal, lideraba esa iniciativa. La respuesta de Menem, una vez más, quedó registrada en otro audio: “Desprolijamente bien solucionado, pero muy desprolijo, porque estas cosas no pasan… Los argumentos que dice Monzó son una cagada, propio del que nos quiere hacer pagar un costo y poner en duda un montón de cosas”, se quejaba ante su entorno. Para el presidente de la Cámara lo importante no era esclarecer los hechos, sino cerrar filas y evitar el costo político.
Quienes rodean al presidente de Diputados aseguran que cada uno de sus movimientos responde a una estrategia de acumulación personal. Menem no oculta su deseo de competir por la gobernación de La Rioja. En uno de los audios, se lo escucha decir con tono agobiado: “Yo estoy lastimado con toda la Cámara, puertas pa’ fuera de La Libertad Avanza… ¡con todos! Me quieren asesinar…”. La tensión acumulada tras dos sesiones escandalosas llevó a sectores de la oposición a evaluar sanciones e incluso su posible remoción del cargo. Sin embargo, primó la cautela: nadie quiso cargar con el costo político de ser tildado de “destituyente”.
Un Menem más
En el esquema de poder libertario, otro apellido ilustre de La Rioja gana protagonismo. Se trata de Federico Sharif Menem, sobrino de Martín e hijo de Eduardo “Lule” Menem, quien ocupa un lugar clave dentro del Ejecutivo, cerca de Karina Milei. Sharif, emerge como una pieza estratégica en el engranaje que conecta el Congreso con la Casa Rosada.
Su nombre cobró fuerza tras el escándalo por la visita de diputados de La Libertad Avanza a represores condenados. En una reunión interna del bloque, el joven Menem marcó su postura con crudeza: “¿Para qué nos vamos a empantanar en un tema que no suma en nada, más en esta coyuntura?”, dijo con tono pragmático. Pero fue más allá: “Pienso exactamente lo mismo que pensaba Menem: ya está, ya pasó hace cuarenta años…”, una frase que no solo minimiza uno de los capítulos más oscuros de la historia argentina, sino que también revela el desprecio que parte del oficialismo trata los temas de memoria y derechos humanos. En ese mismo audio, Sharif deja al descubierto la verdadera prioridad del clan: blindar al Ejecutivo. “Lo más importante es que todo lo que venga del Ejecutivo nosotros le peguemos al arco y metamos los goles, para que no le hagan un juicio político… para que no tiren abajo las leyes…”, afirma.