Las acciones argentinas subieron 53% desde el resultado de las elecciones de octubre y el consecuente cambio en expectativas, pero en lo que va del 2026 todavía no replicaron la buena performance que tuvieron las acciones de América Latina, ni la de los bonos soberanos y corporativos argentinos en dólares. Las acciones locales parecerían estar más condicionadas por factores domésticos que por el “viento de cola” regional.
La divergencia se ve incluso dentro de los activos locales. La renta fija en dólares ya superó los niveles de comienzos de 2025: los bonos soberanos suben 22,4% y los corporativos 9,0%. En cambio, el Merval todavía no recuperó el pico de enero de 2025: rondaba los u$s2.035 puntos al miércoles pasado, un 13% por debajo de los u$s2.344 puntos de entonces.
¿Por qué el “viento de cola” regional no llega?
Una hipótesis es que el trade electoral arrancó antes en Argentina: el rally de 2023-2024 dejó a las acciones argentinas “adelantadas”, mientras los vecinos recién están acoplándose, particularmente después de los procesos electorales en 2025 y los que se esperan para 2026 en Perú (abril), Colombia (mayo) y Brasil (octubre). La correlación del Merval con América Latina y emergentes se debilitó desde 2025; en cambio, su sensibilidad al S&P 500 se mantuvo más estable, como si el mercado local mirara más a Wall Street que a la región.
La desconexión de las acciones argentinas con sus pares de la región sugiere que hay que mirar hacia la macro local. La acumulación de reservas del BCRA aparece como catalizador para reforzar la credibilidad del esquema cambiario y habilitar más compresión del riesgo país. Tras los cambios monetarios y el anuncio de compras, el Central adquirió u$s1.158 millones en enero y u$s747 millones en los primeros 10 días de febrero, iniciando el año con un sólido ritmo de compras de reservas. Si el proceso se sostiene, podría ayudar a bajar expectativas de depreciación, tasas y costo de financiamiento, algo que tarde o temprano esperamos que favorezca a las acciones.
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Un factor no menor para el Merval podría encontrarse en la heterogeneidad que viene teniendo el crecimiento económico y la necesidad de ver una recomposición en los resultados de las compañías, algo que podría llegar para el primer trimestre del año. El PBI del tercer trimestre de 2025 estuvo 1,3% arriba del de 2023, con servicios en +1,4% y bienes en -2,4%. Los sectores ganadores fueron intermediación financiera, minería, turismo y agro, mientras que los perdedores fueron construcción, industria y comercio, sectores intensivos en empleo. Esa disparidad dificulta la recuperación de ganancias corporativas —clave para que el Merval suba “por fundamentos” y no sólo por riesgo país—, en especial para el sector bancario.
A pesar del mal desempeño del Merval creemos que hay elementos para ser constructivos con las acciones argentinas. Desde el punto de vista local, la continuidad en el ritmo de compras de reservas internacionales es fundamental (con una expectativa de aceleración para los próximos meses), así como el avance en la agenda de reformas.
De hecho, el jueves el Senado aprobó la reforma laboral y ahora tiene que ir a Diputados, con lo que estos catalizadores se vienen materializando. Desde lo internacional, hay varios motivos adicionales: (1) condiciones financieras acomodaticias con la Reserva Federal reduciendo su tasa de política monetaria, (2) aceleración del crecimiento en EE.UU. y mejora en las expectativas, (3) expansión del rally hacia sectores que venían rezagados en EE.UU., (4) sólidas ganancias corporativas en las empresas americanas, (5) depreciación del dólar y mejor perspectiva regional.
Esperamos que, con la mejora en los fundamentos locales —particularmente vía un programa de compra de reservas del BCRA que ayude al riesgo país a seguir comprimiendo— el Merval vuelva a los máximos de 2025. No obstante, es necesario tener paciencia en este contexto. De manera informativa, desde los niveles actuales, la vuelta a los máximos de 2025 implicaría un retorno cercano a 15% en dólares para el Merval.
Head Wealth Management Research en Balanz
