Mucho se ha escrito y debatido sobre el stock de las reservas netas del BCRA desde hace más de cuatro gobiernos atrás. Es un dato relevante, sobre todo, por el seguimiento del acuerdo con el Fondo Monetario. A continuación, la visión del BCRA sobre el tema.
La importancia de las reservas netas internacionales (RIN) en el acuerdo con el FMI.
En las dos últimas décadas, y en particular, desde el advenimiento de los últimos programas con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el debate sobre las reservas netas internacionales del Banco Central (BCRA) fue escalando y se intensifica con cada nuevo acuerdo o revisión. Quizás, por ello, para zanjar diferencias de criterios o terminar el debate entre analistas y economistas, el BCRA vino a brindar, no solo su visión, explicarla y justificarla, sino también, de cierta manera, a transparentar las estadísticas y su relación con las metas con el FMI.
Cabe señalar que, por convención internacional, los bancos centrales publican su posición de reservas en términos brutos (RIB) pero los analistas estiman otros conceptos como las reservas internacionales netas (RIN) con el fin de tener indicadores complementarios de la fortaleza del balance de un banco central. El concepto de RIN, explica el BCRA, está definido por las reservas brutas en moneda extranjera del banco central, netas de sus pasivos en moneda extranjera de corto plazo. Pero ocurre que este neteo cobra relevancia si la disponibilidad de una parte relevante de las reservas brutas se le atribuye carácter parcial, contingente o de muy corto plazo debido a la naturaleza de los pasivos que las respaldan. Así las RIN ofrecen una aproximación más precisa sobre la disponibilidad de reservas real y, por lo tanto, sobre la capacidad de un banco central para administrar el mercado cambiario. Sin embargo, advierte el BCRA, el cómputo de las RIN está afectado por los criterios de incorporación, o no, de ciertos pasivos en este indicador. Vale destacar que no existe una única definición de RIN, y los criterios aplicados en cada variante se justifican según los diferentes propósitos de análisis. Por ejemplo, explican el BCRA, la definición de RIN del FMI es utilizada específicamente para monitorear la convergencia en el mediano plazo del programa.
Pero también existe otra definición de RIN, la que utiliza el BCRA, conforme a criterios jurídicos y contables estrictos, y que puede ser usada para medir el margen de maniobra para administrar la política cambiaria en el corto plazo, según el ente monetario. Bajo este último criterio, a fines de diciembre de 2025 las RIB y las RIN del BCRA se encontraban en niveles 41.100 millones de dólares y 2.900 millones de dólares, respectivamente (ambos positivos). Según el BCRA, estos niveles representan una mejora de unos 19.900 millones de dólares y 14.100 millones de dólares desde el inicio de la actual gestión a mediados de diciembre de 2023, respectivamente.
La importancia del RIN para el FMI
En una reciente publicación el BCRA intenta identificar y aclarar las diferencias que existen entre la contabilización de las RIN para el monitoreo bajo el acuerdo con el FMI y las RIN como disponibilidades en moneda extranjera bajo normas contables, que gobiernan el registro y valuación de los activos y pasivos del BCRA y que determinan el margen de uso de su balance para administrar el mercado de cambios. Veamos.
En primer lugar, es oportuno clarificar las definiciones alternativas de RIN que surgen de distintos acuerdos con el FMI. Los aspectos relevantes de la definición de RIN utilizada en el marco del acuerdo con el FMI surgen del Memorando Técnico de Entendimiento (MTE) del programa vigente (IMF EFF 2025). Al respecto, se observa lo siguiente: “en el programa vigente, las RIN se miden como el valor en dólares de las reservas brutas del BCRA menos la suma de los pasivos en moneda extranjera del BCRA con plazo original menor a un año y de los pasivos del Tesoro originados en desembolsos netos acumulados del programa vigente del FMI”. El BCRA destaca que esta definición de RIN difiere de la definición utilizada en acuerdos previos, es decir, que la definición no es fija a lo largo de los diferentes acuerdos, ya que no está basada en una convención económica o contable única.
Por ejemplo, en el acuerdo de 2018 se incluyó como pasivo el uso de recursos del FMI extendidos en el contexto del paquete de financiamiento excepcional, en la práctica esto implicó que las RIN mejoraron en un monto cercano al 50% del desembolso total, unos 7.300 millones de dólares. Mientras que, en el acuerdo del 2022, se incluyeron como pasivos los desembolsos del FMI depositados en la cuenta de DEG, excepto el componente neto de financiamiento del programa (DEG 3.166 millones o unos 4.400 millones de dólares), es decir, en este segundo acuerdo los desembolsos del organismo (un 45% del total desembolsado) también permitieron mejorar parcialmente las RIN bajo el programa. “A diferencia de estos dos programas, en el acuerdo de 2025, se incluyeron los desembolsos netos de los pagos desde el inicio del programa, es decir, hoy el FMI incluye como pasivos en un primer momento la totalidad de los desembolsos del organismo bajo el programa por lo cual no mejoran las RIN bajo el programa”.
Pero, hay otro tema. El cálculo de RIN es utilizado por el FMI con el propósito de monitorear el esfuerzo de acumulación de reservas internacionales en el programa financiero a mediano plazo, por lo que esta métrica sintetiza el progreso en la capacidad del BCRA de disponer de liquidez para pagar vencimientos de deuda futura por encima del stock de pasivos con vencimiento dentro de un año. Por otro lado, explica el BCRA, los activos y pasivos en moneda distinta al dólar se valúan a los tipos de cambio constantes y vigentes a una fecha específica (31 enero 2025), con el fin de aislar las RIN en el programa de los cambios de valuación de activos o pasivos del BCRA.
Entonces, ¿cómo encuadran estas particularidades sobre la definición de RIN que computa el FMI para el seguimiento del acuerdo vigente? Según el BCRA, por un lado, no refleja el criterio de disponibilidad de reservas del BCRA que surge de los activos y pasivos de sus propios estados contables auditados; por otro, no está orientada a diagnosticar la disponibilidad de reservas del BCRA para atender las necesidades inmediatas de liquidez del mercado de cambios sino sólo aquellas que estén por encima del repago de sus pasivos computados, sin discriminar si son pasivos fácilmente refinanciables o no; y además hoy no representa una medida efectiva (es decir, a precios corrientes de mercado), sino inferior, de la capacidad de disponer de activos para conducir la política cambiaria.
¿Cuál es la definición de RIN que se ajusta a las normas que rigen los estados contables del BCRA? De acuerdo con el análisis oficial, las normas de valuación y registro de los activos y pasivos de los estados contables aplicables al BCRA determinan una definición de RIN diferente: incluye los fondos en moneda extranjera disponibles y factibles de ser utilizados por el BCRA, siempre y cuando los pasivos relacionados tengan un vencimiento original a más de un año. Detrás de esta definición, se destacan los siguientes tres criterios.
- En primer lugar, al sólo contemplar los pasivos propios del balance del BCRA (y no los del Tesoro), no se descuentan los desembolsos del crédito del FMI al Tesoro. “Hacerlo, en cambio, resultaría en una duplicación contable de ese monto en el registro de la deuda consolidada”. A diferencia de lo sucedido en los programas del FMI previos (2018, 2022), el programa actual no generó un incremento del pasivo del BCRA, por el contrario, en el IMF EFF 2025 el BCRA recibe del Tesoro los fondos desembolsados por el FMI (Activos de Reserva) a cambio de la pre-cancelar otros activos en cartera del BCRA (Letras Intransferibles del Tesoro).
- En segundo término, los contratos de repos con bancos internacionales, a plazo original de devolución mayor a un año, se suman a la definición de las RIN.
- En tercer lugar, al valuar los activos del BCRA a su valor efectivo de mercado se reflejan las tenencias de activos (incluyendo el oro) a precios corrientes.
Por lo tanto, “la determinación de las RIN utilizando los activos valuados a precios de mercado y los pasivos propios de su balance es la definición de RIN consistente con los estados contables auditados del BCRA y la más apropiada para evaluar la capacidad del BCRA de gestionar la política cambiaria”, afirma el ente monetario.
Para ilustrar la situación, el siguiente cuadro muestra la comparación de las RIN bajo las definiciones mencionadas, en distintos momentos: al inicio de la administración actual, a diciembre de 2024 y a diciembre de 2025, donde se destaca la mejora de 14.100 millones de dólares desde el inicio de la actual gestión del BCRA.
RIN bcra
