Pero una cosa son la conformación de los bloques, donde lo que en rigor está en juego son las autoridades de las comisiones en base al número de cada espacio, y otra cosa es la construcción de mayorías.
En ese sentido, en LLA esperan que avancen en paralelo el Presupuesto 2026 y la Reforma Laboral. Hay optimismo en conseguir ambas aprobaciones en las sesiones extraordinarias veraniegas. Y en ese sentido se mueve la Casa Rosada, utilizando al Consejo de Mayo como falso frontón, ya que en rigor el borrador de la reforma se redacta por fuera de esa mesa, mientras se intenta lograr un consenso más amplio. Y, por ambos temas, pero en especial en el Presupuesto, Diego Santilli salió de viaje a contactar gobernadores.
En especial, visitó a aquellos dispuestos a dar una mano, y que tiene cintura para moverse como provincialismos, más allá de prescripciones partidarias. En el entorno del ministro del Interior destacaban el perfil del dirigente del PRO, quien nunca buscó ese primer lugar en la lista de octubre, máxime cuando la derrota era descontada incluso por los propios, hecho que se revirtió para el asombro generalizado. Inclusive, señalan que en nada le afectó el recorte de áreas con el que amagó el Gobierno. Santilli, quien ocupa ese rol sin haber pasado por la venia de Mauricio Macri, observa las rarezas libertarias. “Ningún gobierno da marcha atrás con una medida, aunque estén equivocados; solo para no mostrar debilidad. Acá es distinto”, dijo en los pasillos de Balcarce 50, luego de que devolvieran el Renaper a la cartera de Interior.
También se mostró conforme con la reunión con Gerardo Zamora el fin de semana pasado. El santiagueño domina el 100% de los legisladores provinciales de ambas cámaras y fue uno de los senadores que juró el viernes. Ámbito había anticipado la escisión de aquellos legisladores de su Frente Cívico, que se concretará en la Cámara alta. Seguirán en Unión por la Patria aquellos que ingresaron por la colectora peronista, también bajo su órbita. Zamora dio señales dialoguistas, pero lo que no esperaba era que en la semana recrudeciera la batalla Javier Milei vs Chiqui Tapia. Gobierno vs AFA.
Sucede que la pulseada salpica a Pablo Toviggino, tesorero de la casa del fútbol argentino, representante santiagueño y nexo para que la provincia tenga lugar en la elite del fútbol, inclusive llevando los partidos definitorios a Santiago del Estero, casi como una norma. Zamora no ve con buenos ojos ese ataque que se da en medio de las negociaciones. En Interior creen que el santiagueño separará una cosa de la otra y que la guerra Milei-Tapia no complicará la estrategia parlamentaria. Desde ya, Tapia se mantiene tranquilo, cosechó respaldo de los clubes y el de la Conmebol, al ratificarle su cargo ante la FIFA. “Ya pasé varias de estas, no pasa nada”, dice a quienes lo visitan, en una reversión de aquella máxima de Don Julio Grondona.
Pero el capital de Santilli como componedor de vínculo no es una novedad en el cargo. Guillermo Francos también era valorado por su buena llegada a diferentes sectores, así como por su capacidad de escucha. Los problemas venía luego, cuando el exjefe de Gabinete iba a golpear la puerta de otros despachos con el anotador lleno de pedidos de provincias… y la respuesta era invariablemente negativa. Carga con ese peso Santilli: el de la caramelera sin caramelos de su antecesor.
Acaso no fue casual que en su visita a Misiones, el jefe del Frente Renovador de la Concordia, Carlos Rovira, lo haya esperado a Santilli con una caramelera, pero llena de caramelos. Quizás fue apenas una casualidad.
santilli
Como sea, los gobernadores pedirán partidas en el Presupuesto, en especial para que queden escritas las deudas de Nación con cada distrito, por diferentes conceptos. No tienen margen para seguir cediendo ya que la caída de recursos continúa. Por caso, en noviembre las transferencias automáticas del Gobierno central a las provincias, donde la coparticipación es el principal componente, cayeron un 5,4% en términos reales e interanuales, y 6,3% fue la baja respecto a octubre. Asimismo, ya discuten los gobernadores cómo hacer frente a la baja de subsidios nacionales a la tarifa energética, que impactará en precios. Como el enojo de los vecinos de a pie es con los jefes locales -según miden los mandatarios-, se verán obligados a sostener los aportes desde cuentas provinciales para que las boletas no se disparen. Un panorama que pinta complejo.
Más arduo será incluso la pulseada por la reforma laboral, luego de que se expusieran en la semana las diferencias en torno al proyecto que brotan desde el seno del Consejo de Mayo. Si bien el texto tiene una redacción en otros despachos, el sindicalista Gerardo Martínez, parte de esa mesa, ya advirtió que no está dispuesto a entregar derechos de los trabajadores.
Tampoco los bloques neutrales terminan de tomar posición, mientras que el peronismo emitió un duro comunicado contra la reforma donde acusó a la administración libertaria de «destruir el tejido productivo y el empleo formal». No obstante, el texto surgido del partido conducido por Cristina Kirchner recibió críticas de los sectores afines. “Parece redactado en 1949”, expresaron desde sectores del peronismo.
Distintos referentes de Fuerza Patria advirtieron que, a lo largo de sus tres páginas, no se menciona a los más de diez millones de trabajadores no registrados, monotributistas o integrantes de la economía popular. Uno de los dirigentes que se expresó públicamente fue Jonathan Thea, referente del Movimiento Evita, quien sostuvo: “El peronismo no puede seguir negando que son un sujeto político y social. Somos una fuerza nacida de los trabajadores: debemos reconocerlos, visibilizarlos y darles voz”.
Debates del PJ: un ataque a los gremios y licuar los convenios colectivos es, consideran, dinamitar uno los pilares justicialistas. Resta subsanar cómo contener a los nuevos trabajadores, los que escapan al cobijo sindical.
Legislaturas tensas
Pero si el Congreso muestra el reacomodamiento de fuerzas nacionales y la estructura del mapa de alianzas y oposiciones con referencia en Milei y el Gobierno, las Legislaturas de CABA y de la provincia de Buenos Aires también dieron pistas sobre las relaciones entre el PRO y LLA en el primer caso, y de las tensiones internas del PJ, en el segundo.
Tanto Jorge Macri como Axel Kicillof tuvieron que sudar para poder aprobar sendos Presupuestos, más por las zancadillas de los supuestos amigos que de los opositores. El bonaerense, además, no logró que le aprobaran el endeudamiento por u$s3.035 millones, más otros u$s500 millones para empresas provinciales. Esa batalla se postergó a la próxima semana, en medio de tironeos por el modo de reparto de los fondos a los municipios. En La Plata apuntan al Frente Renovador y a La Cámpora, otra vez, en una novela tediosa y sin vistas de resolución.
“La negociación sigue trabada en el mismo lugar: cómo se reparte el fondo que el Ejecutivo garantiza para los municipios (del 8% del total del endeudamiento). Desde el Ejecutivo bonaerense se propone que sea por un coeficiente de distribución objetivo o alguna fórmula similar; y la contrapropuesta es un fideicomiso a cargo de una bicameral de seguimiento que reparte discrecionalmente”, mencionaron en la Gobernación, donde ungieron como emisarios a Gabriel Katopodis, Mariano Cascallares y Verónica Magario. Creen en el entorno de Kicillof que hubo conversaciones de las otras tribus peronistas con la UCR y LLA para que éstos no bajaran al recinto y así exhibir el empantanamiento como una puja entre oficialismo y oposición.
Por su parte, el recinto porteño terminó aprobando en una sesión maratónica el Presupuesto a Jorge Macri, luego de que el bloque de la libertaria Pilar Ramírez exigiera mayores exenciones impositivas a las previstas por el PRO. Fuegos artificiales de los que se desprende que la alianza electoral fue apenas eso. Un amor no correspondido en la gestión. Enojo amarillo “por plantear a último momento los cambios, de exigir esos cambios, de poner en juego la sesión”. Si bien reconocen que fue dentro de los límites del juego parlamentario.
El avance sobre el macrismo continúa, y Mauricio Macri, contra las cuerdas, busca ahora condicionar el respaldo en el Congreso, aunque tiene poco margen, con cada vez menos dirigentes que le responden. Máxime con el anuncio de Silvia Lospennato: dejará su banca de diputada nacional para asumir la que obtuvo en mayo en la Legislatura porteña. Una forma del PRO de exhibir un institucionalismo mayor al de LLA, bandera con la que el macrismo intenta diferenciarse de Milei.
Pero para evitar las acusaciones de una candidatura testimonial, hay un riesgo tripe: Lospennato es otra dirigente de mala relación con los libertarios, tampoco tiene buen vínculo con sus futuros compañeros de bancada porteña y, de yapa, en el Congreso será reemplazada por la bullrichista Lorena Petrovich, quien rápidamente se colocará la casaca violeta, menguando más la fuerza del PRO en Diputados como fuerza autónoma.
Cada cual en su laberinto. Y si bien el oficialismo parece ordenar el tablero, falta saber si con eso alcanza para gobernar con mayor espalda política.
