El Gobierno ya afrontó el primer vencimiento del año de los bonos Globales y Bonares por un total de u$s4.300 millones. El pago se realizó con depósitos del Tesoro, el ingreso de divisas por la venta de las represas por u$s700 millones y el REPO acordado con bancos internacionales. Hacia adelante, al Gobierno le toca enfrentar obligaciones en dólares con privados por el resto del año por un monto de u$s8.800 millones, mientras que la mayor parte de los compromisos se concentrará en 2027 por un monto superior a los u$s20.000 millones.
En ese contexto, los títulos en dólares marcaron el viernes un pequeño indicio de reinversión, aunque bastante limitado en un principio. Ese día, los bonos registraron subas superiores al 1% en promedio, lo que sugiere que una parte de los dólares cobrados fue reinvertido. Como señal positiva adicional, el mercado espera que esos fondos se mantengan dentro del sistema financiero local a través de otros instrumentos. No obstante, para evaluar con mayor precisión si se reinvirtieron o no los fondos, habrá que esperar una o dos semanas.
La vuelta del Banco Central a las compras de reservas en el marco del nuevo esquema cambiario fue un factor clave para los inversores. El BCRA logró acumular más de u$s200 millones, una señal que el mercado interpreta como favorable para una eventual compresión de los spreads soberanos. Sin embargo, el camino hacia una mejora sostenida aún parece largo y, por ahora, los bonos en pesos aparecen mejor posicionados frente a los títulos en dólares.
En ese sentido, desde el mercado advierten que todavía restan definiciones clave como la reforma laboral y la impositiva, que podrían contribuir a una compresión adicional de los títulos soberanos que podrían llevar al riesgo país a la zona de los 450/500 puntos básicos. Esto, en un contexto en el que el Gobierno logró victorias claves en diciembre por la aprobación del Presupuesto 2026 y modificación de esquema cambiario.
¿Se abren oportunidades en los bonos en dólares?
Federico Filippini, Head of Research & Strategy de Adcap, recordó que la reinversión de los cupones no fue una constante en el pasado reciente. “El pago de enero de 2025 fue cuando los bonos alcanzaron un máximo local, para luego caer hasta que se conocieron las noticias del Fondo”, señaló. En ese marco, sostuvo que actualmente no se están viendo “flujos relevantes”, a la espera de que el nuevo esquema siga su curso.
Con una visión algo distinta, los analistas de IEB sí recomiendan posicionarse en deuda soberana en dólares, aunque focalizando en el tramo largo de la curva. “Destacamos los bonos AL35 y GD41, que tienen más potencial de ganancia por su mayor duración, con un upside potencial de entre 7% y 8%”. Además, remarcaron que “los bonos ley local son los que capturarían una mayor compresión, teniendo en cuenta que mantienen spreads de entre 3% y 5% (su media histórica es de 2,5%), que debería normalizarse en el escenario de compresión del RP esperado”.
En la misma línea, desde IOL señalaron que, para perfiles más agresivos, el GD35 resulta atractivo para quienes buscan “capturar la compresión de riesgo país, con un rendimiento del 9,5% anual en dólares”.
Por su parte, Portfolio Personal Inversiones (PPI) destacó un reciente ajuste en su cartera en moneda dura. “Mantuvimos un 25% en AL30, apostando a una compresión adicional del spread por legislación, pero aprovechamos el cobro de cupones y amortizaciones para reasignar parte de esos fondos hacia AE38, priorizando una mayor ganancia de capital vía duration”.
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Las señales que esperan los inversores
Aun así, el riesgo país continúa arriba de los 550 puntos básicos y sigue representando un desafío en el corto y mediano plazo. Más allá del REPO y del inicio de las compras de reservas, persisten dudas sobre si el equilibrio fiscal, por sí solo, será suficiente para sostener una baja adicional de este indicador.
Desde LCG advirtieron que será necesario “mayor holgura en el saldo comercial externo y en el tipo de cambio para aportar a una mejora en la percepción del riesgo”. En tanto, Facimex Valores señaló que, si bien los Globales largos continúan mostrando un mejor “desempeño relativo”, los bonos provinciales también empiezan a ganar atractivo, especialmente los tramos largos de Córdoba y Santa Fe.
“El spread por legislación en el tramo corto sigue elevado; hay valor en rotar de Globales cortos a provinciales de alta calidad. El spread por legislación en los 29’s y 30’s cerró ayer en 197pbs y 213pbs, respectivamente; algo que cuesta justificar con el gobierno mostrando capacidad de refinanciar vencimientos incluso cuando crece la emisión de deuda senior de los Bonares como el repo”, concluyeron.
En líneas generales, los analistas se inclinan por una estrategia más cautelosa, con una reducción del riesgo en las carteras y una atención permanente sobre la evolución del riesgo país y el nivel de reservas. En ese contexto, cobran mayor relevancia instrumentos como los bonos provinciales y la deuda corporativa, que permiten capturar rendimientos similares con un riesgo más moderado.
