El Gobierno argentino, a través de la Cancillería, exigió este viernes «la liberación inmediata» de todos los detenidos argentinos en Venezuela, lo que incluye al gendarme, Nahuel Gallo, apresado el pasado 8 de diciembre.
La cercanía de las elecciones en el país bolivariano recrudeció el aspecto represivo del régimen de Nicolás Maduro que en los últimos días detuvo a otros dos ciudadanos argentinos. Se trata de Pablo Gonzalo Carrasco, quien había viajado a Caracas para participar de una conferencia de ciberseguridad, en representación de la empresa estadounidense 99 Hat y ya fue liberado y de Germán Darío Giuliani, abogado, especialista en derecho penal quien se encontraba en el país caribeño desde el pasado 5 de mayo. Ambos fueron acusados de planear “actos terroristas” para sabotear los comicios.
«La República Argentina expresa su más firme y categórica condena al proceso sistemático de detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y violaciones generalizadas de los derechos humanos en la República Bolivariana de Venezuela», indica el comunicado de Cancillería.
Además, sostiene que Diosdado Cabello, en n°2 del Gobierno, «lidera una maquinaria represiva que se apoya en el miedo, el secuestro de inocentes, la desaparición forzada y el hostigamiento sistemático a los entornos familiares de los perseguidos».
«Todo ello se ha ejercido desde el poder del Estado, con amparo institucional y complicidad de las estructuras de seguridad, inteligencia y justicia. Estas prácticas han recaído contra ciudadanos argentinos y de otras nacionalidades, que han sido víctimas de estas violaciones graves. Se trata de un patrón de represión que puede ser calificado como terrorismo de Estado, por su carácter sistemático, intimidatorio y arbitrario», continúa el texto.
