El simulador oficial muestra la diferencia entre la operación virtual y la atención presencial, con el mismo monto base.
En un contexto económico complicado, donde muchos ahorristas quieren cuidar su plata, el plazo fijo se mantiene como una opción muy elegida. La posibilidad de conocer desde el primer momento cuánto dinero se va a cobrar al final del período es uno de sus mayores atractivos.
Si bien existen otras herramientas financieras, este instrumento sigue vigente, especialmente para quienes quieren invertir a corto plazo y prefieren evitar problemas.
Plazo Fijo Plata
Las tasas de plazos fijos en sucursal y homebanking
Los bancos aplican diferencias según la forma de contratación. Cuando la operación se hace de manera presencial, la tasa nominal anual suele ser más baja que la disponible en canales digitales.
Para una inversión a un mes, la atención en sucursal ofrece una TNA del 20,50%, con una tasa efectiva anual del 22,54%. Pero por el otro lado, el mismo banco a través de homebanking o app eleva la TNA al 27%, con una TEA del 30,61%.
Esta brecha se debe a que el sistema financiero incentiva las gestiones online. Además de la tasa, el proceso digital más rápido y evita trámites presenciales. La acreditación del dinero y el cobro de intereses siguen un esquema automático.
Cuánto ganaría si invierto $250.000 en un plazo fijo
Con los datos actuales, si el depósito se realiza en una sucursal, los intereses obtenidos al final del período alcanzan los $4.212,33. En ese caso, el monto total asciende a $254.212,33.
La opción virtual muestra un resultado mejor. Al finalizar el mismo lapso, los intereses en 30 días llegan a $5.547,95, lo que lleva el total a $255.547,95. La diferencia entre ambas alternativas supera los $1.300 en un mes.
Aunque la cifra en 30 días pueda arecer baja, el contraste se amplía cuando el capital es más alto o cuando la operación se repite de manera consecutiva. Para quienes renuevan mes a mes, lo mejor es elegir el homebanking. Es importante saber que el dinero queda inmovilizado hasta el vencimiento y el banco asegura el pago pactado, sin depender de las variaciones del mercado.
