Este viernes el Ejecutivo publicó en el Boletín Oficial el DNU que reestructura la SIDE. Es la segunda vez, desde que gobierna Milei, que se modifica la Secretaría de Inteligencia por esa vía, en lugar de enviar un proyecto de ley al Congreso. El argumentó que acompañó el decreto fue que “esperar la cadencia habitual del trámite legislativo irrogaría un importante retraso que dificultaría actuar en tiempo oportuno y obstaría al cumplimiento efectivo de los objetivos de la presente medida, por lo que procede recurrir al remedio constitucional establecido en el inciso 3 del artículo 99 de la CONSTITUCIÓN NACIONAL, en el marco de lo dispuesto por la Ley Nº 26.122”.
Lo llamativo es que pese a la supuesta “urgencia” a la que apeló el Gobierno para valerse de esta herramienta, el asunto jamás fue mencionado por la Casa Rosada ni mucho menos incluido en el temario de sesiones extraordinarias que rigieron hasta el 30 de diciembre, para que pueda ser tratado por el Congreso durante el verano.
Además, el oficialismo siguió adelante pese a las fuertes críticas que sufrió el borrador que se filtró el 1 de enero. Las miradas estuvieron puestas, entre otros ítems, en que la reforma habilita a agentes de inteligencia de aprehender personas, “debiendo dar aviso inmediato a las fuerzas policiales y de seguridad competentes”. Al mismo tiempo, tal cual señaló el diputado de Unión por la Patria, Agustín Rossi, “permite que la SIDE disponga de personal militar y de fuerzas de seguridad para cumplir tareas de inteligencia”. Pero además, “el pedido de colaboración a las FF.AA. y fuerzas de seguridad no tiene precisión de cantidad de efectivos y temporalidad”.
Como fuere, con el correr de las horas, no solo el peronismo, sino también legisladores nacionales de otros espacios, como el Socialismo, la Coalición Cívica y Provincias Unidas salieron a repudiar la medida.
Resta conocer cuál es la postura del PRO, y del sector de la UCR más cercana al gobierno de LLA. Desde el partido amarillo que conduce Mauricio Macri le dijeron a Ámbito que “analizarán bien” la letra chica del decreto.
Por lo pronto, los sectores más duros, como el FIT, Provincias Unidas y Unión por la Patria se preparan para voltear el tema en el Congreso. Pero, para eso, se deben cumplir una serie de pasos previamente.
DNU SIDE: qué puede hacer el Congreso
“No existe necesidad ni urgencia que justifique abordar un tema tan sensible por fuera del Congreso”, alertaron desde Provincias Unidas a través de un comunicado que se publicó este viernes. “Menos aún cuando continúan incompletas las comisiones bicamerales que deben controlar a los servicios de inteligencia y al propio uso de los DNU. Es indispensable que se constituyan y designen de inmediato la Bicameral de Trámite Legislativo y la Bicameral de Fiscalización de los Organismos de Inteligencia para restablecer el sistema de controles que exige la Constitución”, agregaron desde la bancada en la que conviven Encuentro Federal, Provincias Unidas y la Coalición Cívica.
Lo propio hizo la senadora schiarettista Alejandra Vigo, que también se referencia en ese espacio. “Un tema tan relevante como es la modificación de la Ley de Inteligencia Nacional debe ser discutido en el Congreso de la Nación”, escribió en su cuenta de Twitter. Y remató: “Ese es el escenario en el que debe tratarse y no ser impulsado a través de un DNU”.
Vale recordar que todo DNU tiene fuerza de ley hasta tanto sea rechazado por ambas Cámaras. Si bien el año pasado hubo un intento por parte de la oposición para restringir la Ley 26.122 (que tiene como autora a la por entonces senadora Cristina Kirchner), para que alcanzara con el rechazo de una Cámara para que pierda vigencia, el texto jamás se sancionó.
Ahora bien, para que las Cámaras puedan tratar el DNU, se deben cumplir una serie de plazos. El primero de ellos es el de los 10 días hábiles que tiene la jefatura de Gabinete para comunicarle el decreto al Congreso. Se da por descontado que el oficialismo jugará al límite con los tiempos y aguardará hasta el final para concretar ese plazo.
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Saldada esa instancia, la Bicameral de Trámite Legislativo (que es la que aborda los DNU) debería abordar el texto. Pero, tal cual alertaron desde la oposición, ese cuerpo de trabajo no se constituyó luego del recambio legislativo del 10 de diciembre. Pero, la Ley 26.122 establece que, pasados los 10 días hábiles, si esa comisión no se pronunció sobre el tema, ambas Cámaras quedan habilitadas para su tratamiento.
Palabras más, palabras menos, el asunto recién se podría llevar a los recintos de Diputados y del Senado cuando el calendario marque febrero. Se da por descontado que, pese a que Milei convocará a extraordinarias para ese mes, este decreto no será incluido en el temario. De todas maneras, lo cierto es que el Congreso no requiere del aval del Ejecutivo para tratar temas que son competencia exclusiva del Legislativo, como este caso.
El desafío que tiene la oposición, entonces, es: primero, reunir el quorum en ambas Cámaras para poner en marcha una sesión. Y, saldada esa instancia, sumar la mitad más uno de los votos (mayoría simple) para echar por tierra el polémico decreto. Todavía está fresca en la memoria parlamentaria el DNU que ampliaba los fondos reservados de la SIDE.
En aquella instancia la oposición –con el PRO incluido– votó en contra del texto y, por primera vez, el Congreso invalidó un decreto. ¿Se volverá a repetir ese resultado? Todavía queda un mes por delante. Y, si bien es cierto que La Libertad Avanza tiene un bloque mucho más robusto que en aquel momento (ahora tiene 95 diputados propios y 20 senadores), todavía gobierna en minoría.
Si las diferentes oposiciones que conviven en ambas Cámaras logran alinearse, pueden echar por tierra el DNU. De lo contrario, este seguirá vigente como cualquier otra ley sancionada por el Congreso.
Por lo pronto, con Maximiliano Ferraro a la cabeza, un grupo de diputados de Provincias Unidas le enviaron una nota al presidente de la Cámara, Martín Menem, para que acelere la conformación de las dos comisiones bicamerales. La de DNU y la que se encarga de fiscalizar a los organismos de Inteligencia.
