El tipo de cambio no detiene sus retrocesos, en medio de una buena liquidación de divisas por exportaciones y deuda, y tasas de interés positivas. Sin embargo, algunos especialistas advierten sobre la posibilidad de un nuevo atraso.
El dólar oficial cayó en 11 de las últimas 14 jornadas y este lunes cerró en los $1.370,50, cada vez más lejos del techo de la banda. Mientras algunos especialistas sostienen que hay fundamentos para pensar que esta pax cambiaria puede extenderse, otros alertan sobre un nuevo atraso en el valor del «billete verde» y un inminente rebote.
El precio del tipo de cambio mayorista cedió 5,8% (-$84,50) en lo que va de 2026 y el techo de la banda (que hoy superó los $1.600) es del 16,8%, récord desde el 1 de julio. En el Banco Nación, la cotización se contrajo aún más (-6,1%, ó -$90).
La tendencia bajista tiene su raíz en un combo de factores: la buena cosecha de trigo, la liquidación de divisas por deuda de empresas y provincias, y las tasas de interés positivas, que reactivaron estrategias de carry trade.
Hacia adelante, el analista financiero Salvador Di Stéfano mantiene el optimismo. En primer lugar, porque pronostica una liquidación total de granos de u$s40.000 millones en 2026, similar al récord de 2022 y muy por encima de los valores de 2025.
Además, estima que, sumando las exportaciones de otros sectores, con el energético a la cabeza, las ventas externas pueden llegar este año a los u$s100.000 millones. En paralelo, advierte que existe «mucha receptividad de inversiones del exterior, ya sea vía directa tomando el caso del RIGI, o bien inversiones de portafolio o colocación de e deuda en el exterior», lo cual «suma oferta de dólares en el mercado local».
Di Stéfano ve que «el problema es como trabajar para que el dólar no baje tanto en el mercado«. En ese sentido, aseveró que lo ideal seria levantar por completo el cepo.
Por su parte, Christian Buteler dijo en diálogo con Ámbito que «es difícil saber hasta cuándo puede llegar a caer el dólar», aunque ve «difícil» que pueda continuar la caída. Su expectativa se sustenta en el hecho de que el tipo de cambio oficial bajó con fuerza en las últimas semanas no solamente en términos nominales, sino también reales. «Justamente el carry trade ya no es tan atractivo porque con un dólar a estos valores puede llegar a a subir«, alertó.
Los datos oficiales del Banco Central (BCRA) muestran que el Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) está en su nivel más apreciado desde junio de 2025. Esto vuelve a encender una señal de alerta sobre la reaparición de los habituales efectos del atraso cambiario, como el incremento de la brecha, la demora en la liquidación de exportaciones o el adelantamiento de importaciones.
«En la balanza comercial no estás viendo una repercusión, sobre todo por la caída de las importaciones, pero cualquier recuperación en la actividad podría llegar a impulsar mucho las importaciones a estos valores«, detalló Buteler como uno de los efectos que podría traer un peso tan apreciado.
Por qué baja el dólar: las tres claves que ve el mercado
La causa central de la fuerte baja del dólar oficial es que en el verano hubo se incrementó en la oferta de divisas. Por el lado de la cuenta corriente, la liquidación del agro se mantuvo firme: según datos de PPI, hubo unos u$s88 millones promedio diario en enero y unos u$s84 millones en lo que va de febrero. A su vez, en la cuenta financiera, continuaron las emisiones corporativas y provinciales.
En este escenario, las reservas brutas alcanzaron este lunes su récord desde octubre de 2019. Esto se explica fundamentalmente por tres variables: la mejora en las cotizaciones de activos como el oro, que se benefician de la mayor debilidad del «billete verde» a nivel global, el ingreso de divisas por colocación de deudas provinciales, destacándose la de Santa Fe, y las compras del BCRA en el Mercado Libre de Cambios.
La otra causa de la baja del dólar es la volatilidad de tasas y el sesgo contractivo del Tesoro. «El rollover mayor al 100% en las últimas licitaciones empujó al alza las tasas de corto plazo, incentivando el desarme de posiciones en dólares para capturar rendimientos en pesos. En otras palabras, más oferta en el mercado cambiario en pos de hacer carry trade», describió PPI.
