Javier Milei brilla por su ausencia en Bahía Blanca, ya sea en territorio o sobrevolando la zona —como se había anunciado—, pero sí se ocupó de firmar el nuevo decreto de necesidad y urgencia (DNU) del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Lejos de hacerse presente en el lugar en que ocurrió la tragedia que dejó 16 muertos, el presidente firmó el documento necesario y comenzará con la estrategia para que la oposición no logre frenarlo en el Congreso.
Según el borrador al que accedió Página|12 y que será publicado a las 00 del martes, se prevé que el acuerdo sea a 10 años y será destinado totalmente a cancelar Letras del Tesoro en poder del Banco Central.
Como era de esperarse, se trata de un decreto genérico, que no incluye detalles o características del respaldo del FMI, el cual es clave para la reacción de los mercados.
De lo que no quedaron dudas fue el mal timing de la administración ultraderechista para salir con el DNU: el Gabinete nacional firmó un documento clave para el desarrollo económico del país, mientras millones de ciudadanos en todo el territorio nacional se ocupa de juntar donaciones para los damnificados por las inundaciones ocurridas en el sur de la provincia de Buenos Aires.
Por otro lado, el decreto también establece que el Presidente hará uso de sus «facultades» para dar cumplimiento al acuerdo, facultades que eventualmente podrá delegar al ministerio de Economía.
Como se mencionó previamente, el DNU entrará en vigencia de inmediato con el próximo Boletín Oficial. En paralelo quedará en manos de la Comisión Bicameral permanente del Congreso.
La defensa del Gobierno al DNU
La semana pasada el Gobierno había aclarado que el acuerdo con el FMI no se enviaría al Parlamento a través de un proyecto de ley, sino mediante un decreto de Milei.
La idea es que el Congreso refrende el DNU, cuando en rigor de verdad, y de acuerdo a la Constitución, el Parlamento tiene la potestad de discutir la toma de deuda y no está obligado a convalidar un proyecto del Poder Ejecutivo.
El ministro de Economía, Luis Caputo, justificó esa decisión en que buscar el respaldo del Parlamento llevaría demasiado tiempo y la Argentina necesita «urgente» ese apoyo del Fondo.
El DNU deberá ser tratado por la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo, y se espera que no sea rechazado.
La oposición rechazó esta nueva iniciativa oficial por considerar que el decreto va en contra de la Ley de Fortalecimiento de Sostenibilidad de la Deuda Pública, que aprobó el Congreso en febrero de 2021 por impulso del entonces ministro de Economía, Martín Guzmán.
Esta normativa obliga al Ejecutivo a pedir autorización al Congreso para firmar acuerdos con el Fondo o para emitir deuda pública.
Con la decisión de publicar un decreto, y apostar en última instancia a una aprobación tácita del Parlamento hasta tanto no sea rechazado por ambas Cámaras, el oficialismo argumenta que no contraviene la citada norma.
