Wall Street parece fatigado tras años de ganancias impulsadas por expectativas de inteligencia artificial y crecimiento acelerado.
En un segmento reciente de Mad Money, el programa financiero de CNBC, el gurú de Wall Street Jim Cramer abordó la rotación del mercado de valores al inicio de 2026, destacando que los inversores están moviendo capital de acciones tradicionales de alta valoración (especialmente grandes tecnológicas) hacia sectores y valores que estuvieron rezagados o infravalorados.
Este cambio no significa que los mercados estén en caída, sino que se está produciendo una transición de liderazgo dentro del mercado, con dinero saliendo de tendencias alcistas exageradas y entrando en nombres más sólidos o de valor relativo.
Muchos de los principales valores tecnológicos, como Apple y Nvidia, tuvieron rendimientos más discretos recientemente y Cramer advirtió contra perseguir esos títulos sin descuentos significativos, ya que el mercado parece fatigado tras años de ganancias impulsadas por expectativas de inteligencia artificial y crecimiento acelerado.
Wall Street recorta posiciones ganadoras
Este movimiento implica que inversores de Wall Street están vendiendo o reduciendo exposición en las acciones que ya subieron mucho, para comprar sectores o compañías que quedaron “olvidados” pero que tienen fundamentos más sólidos o valoraciones atractivas.
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En este contexto se ven oportunidades en sectores como bancario, industrial, materiales básicos y empresas de menor capitalización que tradicionalmente se benefician en fases de expansión económica normalizada.
Cramer señaló que esta rotación podría ser beneficiosa para inversores pacientes: dejar que las tendencias se asienten antes de tomar posiciones concretas, en lugar de buscar ganancia rápida basada en titulares o en la exageración de ciertas temáticas (por ejemplo, la obsesión con el boom tecnológico o con eventos geopolíticos).
Además, alertó en otros segmentos que perseguir acciones impulsadas por noticias de Venezuela o por la euforia de sectores energéticos puede ser un error clásico.
Según Cramer, muchas de esas ganancias ya están descontadas y la reconstrucción de infraestructura necesaria (como la petrolera) tomará años, no semanas. En tal contexto, recomienda priorizar empresas con sólidos beneficios, balance fuerte y crecimiento estructural en lugar de historias de impacto mediático.
