El mercado se sigue reacomodando tras la salida de los controles cambiarios ante la atenta mirada de las declaraciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).
A contramano de la tendencia que muestra Wall Street, los activos argentinos operan con tendencia dispar este viernes 25 de abril, en un clima donde se mantiene el optimismo inversor luego de la implementación de la fase 3 del programa económico, y tras el respaldo recibido esta semana por parte de EEUU y el FMI al plan del gobierno de Javier Milei.
El S&P Merval cae por segunda rueda consecutiva, al anotar una baja cercana al 0,5% en pesos y de 0,1% en dólares. Más allá de la pausa, los operadores destacan que persiste el interés por posicionarse en papeles domésticos.
Bonos y riesgo país
En paralelo, los bonos soberanos en dólares operan con disparidad: los Globales anotan alzas promedio del 0,3%, pero los Bonares anotan leves bajas generalizadas. En efecto, el riesgo país perfora los 700 puntos y sde ubica en los 692 puntos.
«Hay un especial interés en los tramos más largos de la curva, que concentran las apuestas de aquellos que prevén una mayor compresión del riesgo país. En ese sentido, el mercado lee que, si el Gobierno avanza con la hoja de ruta económica, los títulos aún tienen margen de recorrido para alinearse con la media de los emergentes», comentó el economista Gustavo Ber.
El driver principal sigue siendo local: el acuerdo con el FMI, la flexibilización cambiaria y la expectativa de que el proceso electoral no altere el rumbo de las reformas.
En ese contexto, los inversores redoblan posiciones en pesos, favorecidos por el reciente reacomodamiento del tipo de cambio en torno a los $1.200 y por recomendaciones de bancos internacionales que alientan estrategias de «carry trade».
La demanda de importadores podría presionar puntualmente sobre el dólar financiero, pero los flujos del agro y el interés externo aportarían oferta suficiente en el corto plazo. «Con el calendario electoral por delante, el mercado busca señales que ratifiquen la continuidad del programa económico. Por ahora, la lectura es que el respaldo social se mantiene firme y que hay espacio para nuevas apreciaciones en los activos locales», agregó Ber.
