La volatilidad que genera la contradictoria mezcla de euforia y escepticismo por la Inteligencia Artificial ya borró de un plumazo u$S1,5 billones en apenas semanas. Las víctimas fueron compañías como Microsoft, Meta y Amazon, cuyas acciones cayeron hasta 16%.
Pese a registrar incrementos sustanciales superiores a los 450% en los últimos cuatro años, motivados por el auge de la IA, la transformación económica que genera la nueva herramienta ha incrementado el riesgo por parte de los inversores.
Ocurre que abunda en el mercado un profundo escepticismo de que los cientos de miles de millones de dólares que los gigantes tecnológicos están invirtiendo cada año en el segmento IA vayan a producir grandes beneficios en un futuro próximo.
Microsoft IA
Las dudas se trasladaron al mundo financiero en las últimas semanas. Las acciones de Microsoft y de Amazon cayeron más de 16% cada una, con esta última sumida en la peor racha de pérdidas en 20 años.
Pero no son las únicas. También Alphabet, considerada como la mayor ganadora en IA, ha bajado un 11% desde su reciente máximo. Y Meta ha caído un 13% desde un repunte impulsado por los beneficios.
El sitio especializado Bloomberg En Línea estimó un total de casi u$s1,5 billones en valor de mercado que han abandonado a las principales empresas del sector, empujando al Nasdaq 100 a territorio negativo para el año.
Las ansiedades se recuestan sobre la duda de si la IA es una burbuja a punto de estallar o no. Y que, de acuerdo a los últimos informes de resultados, las empresas aún no muestran signos de ganancias en relación al gasto invertido.
Geopolítica Inversiones Inteligencia Artificial
Dudas por las ganancias por IA de las principales tecnológicas
El portal informa que el cuarteto Microsoft, Amazon, Meta y Alphabet gastarán u$s600.000 millones en gastos de capital en 2026. Eso está acaparando los flujos de caja libres y cargando a las empresas con activos que se deprecian.
Especialistas del mercado bursátil advierten que antes los inversores no advertían un riesgo prematuro sino que estaban cómodos creyendo que nada ocurriría en el corto plazo. Ahora están temerosos y expectantes de saber si la amortización del gasto será de forma más inmediata. Y por el momento no hay datos concretos que lo muestren.
Además los inversores muestran su preocupación por los negocios que desaparecerán por los cambios que introduce la IA en el mundo. Recientemente, el lanzamiento de una herramienta de Antrhopic PBC para abogados e investigadores financieros desplomó las acciones de empresas de esos sectores. Mismo caso ocurrió con un programa de OpenAI para brokers de seguros.
Para muchos, la frenética venta parece otra reacción exagerada. Principalmente aseguran que la IA en lugar de desplazar a empresas enteras, puede terminar haciéndolas más rentables. Mientras tanto, la forma en que la IA transformará la economía es indescifrable y se va conociendo al calor de los anuncios.
inteligencia artificial
J.P. Morgan apuntó a la tensión global y a la Inteligencia Artificial como factores de la incertidumbre en los mercados
A través de su encuesta anual a 955 traders y profesionales financieros, J.P. Morgan reveló que tanto la geopolítica como la Inteligencia Artificial (IA) son dos de los factores determinantes para la performance de Wall Street.
El informe relevó que el 41% de los consultados consideran que las tensiones geopolíticas serán el motivo de mayor impacto en lo mercados financieros, duplicándose con respecto a los que subrayaban ese factor a comienzos del 2025. «El mercado podría no ver una resolución rápida de la situación actual», planteó Chi Nzelu, director del grupo de análisis de la J.P. Morgan.
A ellos se le suma la incertidumbre al respecto de cómo mutará la IA con los hallazgos más recientes de la innovación tecnológica, motivo elegido por 19% de los encuestados. El análisis apunta a que esta variabilidad se extenderá al menos por los próximos tres años, dado que las empresas continúan invirtiendo en el perfeccionamiento de software para obtener ventajas competitivas de mercado. El podio es completado por las políticas arancelarias, que se llevó el 13% de las elecciones.
