La renovación del complejo también incorporó infraestructura destinada a ordenar la llegada de vehículos y mejorar las condiciones para quienes se detienen en el lugar durante sus viajes. Uno de los proyectos fue la construcción de un nuevo estacionamiento con capacidad para 202 vehículos, de los cuales 50 cuentan con sectores semicubiertos mediante estructuras metálicas. La intervención se desarrolló sobre una superficie aproximada de 9.000 metros cuadrados y contempla áreas de circulación vehicular, iluminación y desagües pluviales para garantizar el correcto funcionamiento del espacio.
La creación de este estacionamiento permite concentrar los vehículos en un área específica del predio, liberando sectores de circulación peatonal y mejorando la seguridad dentro del complejo.
A esta infraestructura se suma la construcción del Parador de Camiones Difunta Correa, pensado para camioneros y viajeros que transitan por la Ruta Nacional 141 y utilizan el lugar como punto de descanso durante sus recorridos.
El parador cuenta con dársenas de estacionamiento para camiones con estructuras semicubiertas, un núcleo sanitario con vestuarios y duchas, un sector administrativo y ocho habitaciones individuales destinadas a pernocte, diseñadas para estadías cortas.
El proyecto también incorpora equipamiento para la permanencia de los usuarios, como mesas, bebederos y mobiliario urbano, generando un espacio adecuado para quienes realizan paradas durante sus trayectos.
La obra prevé una capacidad de uso simultáneo para alrededor de 12 camiones y una ocupación estimada de hasta 30 personas, considerando tanto a quienes utilizan las habitaciones como a quienes descansan en sus vehículos o hacen uso de las instalaciones.
Con estas intervenciones, el complejo suma infraestructura pensada para acompañar el flujo constante de visitantes y transportistas que llegan a este tradicional punto de encuentro sobre la Ruta Nacional 141.
