
El Senado frustró el intento del Gobierno de imponer por la fuerza a dos jueces en la Corte Suprema y la respuesta oficial no tardó en llegar. Apenas unos días después, el proyecto de Ficha Limpia volvió al centro del ring, no como cruzada ética sino como revancha política contra Unión por la Patria, el bloque que tejió la maniobra para desarticular el sueño libertario de una justicia a medida. El oficialismo convocó a una sesión especial para el próximo miércoles 9 a las 11 de la mañana (el mismo día en que se moviliza la CGT). Con esta jugada, los libertarios intentan recuperar la iniciativa, marcar la agenda y recomponer su alianza con el PRO. Si el proyecto avanza, Cristina Fernández de Kirchner podría quedar proscripta justo cuando confirmó que está dispuesta a ser candidata. Pero los números en la Cámara Alta siguen sin cerrar: todas las miradas apuntan a Santa Cruz y Misiones, donde podría definirse el destino de la ley que ya tiene media sanción en Diputados.
Como un ancho falso jugado con descaro, el proyecto de Ficha Limpia vuelve a la mesa una y otra vez con un solo objetivo: neutralizar a la oposición. «Por el momento no tienen el número», advierten desde el interbloque de Unión por la Patria, que rechaza de plano la maniobra del oficialismo. Los libertarios lo reflotaron cuando el peronismo convocó la sesión especial para rechazar los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla, en un intento de forzar que ambos temas se trataran en una misma sesión para condicionar el quórum. La maniobra se repitió el último jueves en la reunión de Labor Parlamentaria. El presidente del bloque oficialista, Ezequiel Atauche, amagó con incorporar el proyecto a la sesión, pero desde Unión por la Patria leyeron la amenaza como un manotazo para hacerla naufragar. Fue la senadora Anabel Fernández Sagasti quien le propuso que convocaran para el día siguiente. Y así fue: el libertario Bartolomé Abdala, presidente provisional del senado firmó horas más tarde la convocatoria a una nueva sesión, prevista para el próximo miércoles.
Un proyecto a medida
La reactivación de Ficha Limpia llega con la velocidad de un boomerang: a 24 horas del rechazo a los pliegos de los jueces para la Corte Suprema y unos días después de que la expresidenta confirmara que está dispuesta a ser candidata. “Cristina dijo con claridad que si en la provincia se desdobla, va a ser candidata a diputada provincial”, sostuvo la legisladora bonaerense Teresa García en declaraciones radiales. Desde el Instituto Patria lo dicen sin eufemismos: “Mueren por desactivar a Cristina de cualquier posibilidad de ser candidata cuando ya decidió que va a serlo”, señaló una fuente a Página12.
El proyecto mutó tantas veces como el derrotero de la causa Vialidad. El texto de la ley establece que no podrán postularse quienes tengan condenas por delitos de corrupción ratificadas en segunda instancia. Siempre y cuando la confirmación se produzca 180 días antes de la celebración de las elecciones. Como las legislativas de este año son el 26 de octubre, la fecha límite será el 29 de abril, casualmente se ajusta a la situación de la expresidenta y, por eso, desde el interbloque peronista lo denuncian como un traje a medida para proscribir. “Mientras los alimentos suben entre 5 y 10 por ciento en horas y la inflación vuelve a dispararse, el Gobierno despliega su única obsesión: proscribir a Cristina”, escribió el senador Martín Doñate en su cuenta de X.
El poroteo
Para avanzar con su ofensiva, el oficialismo necesita 37 voluntades: primero para alcanzar el quórum, luego para aprobar la ley. La Libertad Avanza cuenta con apenas seis senadores propios, mientras que Unión por la Patria retiene 34. Victoria Villarruel, que viene de ser acusada de haber operado en tándem con Mauricio Macri para habilitar lo que el Gobierno calificó como un “golpe parlamentario” —en referencia al rechazo de los pliegos de Lijo y García-Mansilla—, enfrenta ahora el desafío de articular con todas las fuerzas de la Cámara alta si pretende regalarle a la Casa Rosada un triunfo legislativo.
Los ojos están puestos en dos provincias y cuatro votos clave: Santa Cruz y Misiones. Los patagónicos José Carambia y Natalia Gadano estuvieron ausentes cuando el senador Juan Carlos Romero, aliado libertario, pidió que el proyecto de Ficha Limpia fuera tratado con preferencia el próximo miércoles. La moción fue rechazada y finalmente el oficialismo terminó convocando una sesión específica. Según los números que circulaban en el Instituto Patria al cierre de esta edición, ambos podrían inclinar la balanza a favor de Ficha Limpia.
También hay incertidumbre respecto de Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, senadores por Misiones. Los cuatro diputados de esa provincia votaron a favor del proyecto cuando se trató en la Cámara Baja, aunque promovían modificaciones que fueron desoídas. ¿Podrían ahora exigir que el texto vuelva a Diputados?
La última incógnita es Carolina Moisés, senadora jujeña del Interbloque Unión por la Patria. Su reciente escisión para conformar el bloque unipersonal Convicción Federal marcó un primer distanciamiento. El jueves pasado no dio quórum. Sobre Ficha Limpia, desde su entorno señalaron que “estaba en duda”. Una fuente del interbloque, en tanto, confió a Página/12 que la senadora “está enojada por la intervención del PJ en Jujuy”.
Las dudas logísticas
La sesión por Ficha Limpia coincidirá con otro miércoles caliente en el Congreso. Ese día comienza el paro general de la Confederación General del Trabajo (CGT), una medida de fuerza de 36 horas que arrancará al mediodía del 9 de abril, con una marcha frente al Congreso junto a los jubilados, y que continuará con una paralización total al día siguiente. La huelga afectará todos los vuelos y operaciones en los aeropuertos del país, lo que encendió luces de alarma en el oficialismo.
En un escenario donde cada voto cuenta, la posibilidad de que la protesta complique los traslados inquieta a más de un senador. Varios confirmaron a este diario su malestar por la perspectiva de quedar varados en Buenos Aires y expresaron su fastidio ante la idea de tener que sesionar en un Congreso sitiado por los dantescos operativos de seguridad impulsados por Patricia Bullrich. La oposición se mostró más escéptica. «No va a ser la primera vez que, cuando los números no alcanzan, aparecen los aviones de las provincias para hacer lo suyo», deslizó una fuente de la oposición.
Si el proyecto —que ya cuenta con media sanción— logra avanzar, el Poder Legislativo se arrogará la potestad de sepultar una candidatura antes de que se agoten todas las instancias judiciales. Tampoco queda claro qué ocurre si, tras impedir una postulación, una condena es revocada.
La discusión podría definir el rumbo del escenario electoral pero no será la única que marque temperatura. Un día antes, los bloques de Unión por la Patria, Democracia para Siempre, Encuentro Federal y la Coalición Cívica convocaron a una sesión especial con la lupa puesta en el cripto escándalo de $LIBRA. Sobre la mesa estarán las iniciativas que ya cuentan con dictamen: la creación de una Comisión Investigadora, la interpelación a funcionarios y un pedido de informes al Ejecutivo. Los apoyos que cada fuerza aporte a estas iniciativas serán una definición política en sí misma.