El Gobierno nacional promulgó la Ley de Inocencia Fiscal y la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), en un mismo paso, reglamentó la normativa. Se trata del Régimen de Declaración Jurada Simple del Impuesto a las Ganancias que si bien ya funciona desde el año pasado, sigue generando dudas entre los tributaristas.
Los especialistas todavía encuentra puntos que considera poco claros en la normativa a pesar de que ahora está establecida por ley en vez de un decreto y que era algo que reclamaban para poder ser ofrecida a los contribuyentes como alternativa.
Hay tres elementos que pueden hace caer el beneficio al que puede acceder el que se inscribe en la modalidad. La persona que está anotada tiene que cargar en la web de ARCA las facturas y deducciones correspondientes por cada período fiscal que le permiten descontar importes de las facturas emitidas a lo largo del año.
El régimen no toma en cuenta el patrimonio de la persona al inicio del ejercicio ni al final, sino que se focaliza en las facturas y deducciones del contribuyente. Y es por ello que por más que al final ARCA presenta una DJ, los datos con los que se elaboró tienen que estar más que impecables.
Las causas por las que se puede caer el blanqueo
La ley determina tres causales por la cuales el contribuyente puede quedar afuera del “blanqueo permanente”:
- Uno es que el fisco detecte que la persona, al informar sus gastos y deducciones, se haya equivocado y pague menos desde el 15% o más de lo que correspondía.
- La otra posibilidad es que ARCA detecte diferencias cuyo monto la ubiquen por encima del umbral fijado para evasión en la Ley Penal Tributaria.
- Y la última es la más complicada, que el contribuyente haya presentado un gasto efectuado respaldado con una factura apócrifa. Y este último caso es más común de lo que se supone, señala a Ámbito el abogado especializado en temas fiscales, Diego Fraga. El letrado sostiene que es probable que alguien pueda aceptar de buena fe un documento apócrifo, lo que le lleva a tener innumerables problemas ante ARCA.
Por eso, los contactos entre especialistas se multiplicaron en las últimas horas. Una duda importante es, por ejemplo, cuando alguien ingrese u$s100.000, si el importe se imputa al ejercicio actual o a uno pasado.
Daría la impresión que un contribuyente podría obtener una importante renta en negro en el presente y decirle a ARCA que es de un período anterior, de manera que no pagaría el Impuesto a las Ganancias. ARCA tendría que demostrar de alguna manera que es producto de una renta actual y que debería pagar. Casi que de ese modo, todo el mundo podría decir que sus ganancias en negro son del pasado y no pagaría nunca el Impuesto a las Ganancias, advierten los tributaristas.
El blanqueo por decreto de Luis Caputo
Es de recordar que el año pasado el ministro de Economía, Luis Caputo, había presentado la iniciativa como un mecanismo novedoso para blanquear dólares del colchón, sin necesidad de recurrir al Congreso. El régimen se puso en marcha en junio de 2025 mediante un decreto a lo que los contadores pusieron objeciones.
Como el resultado fue pobre por no decir nulo, entonces a fin de año, luego del cambio de composición del Congreso, la Libertad Avanza logró que se votara la Presunción de Inocencia Fiscal. Ya por ley, el sustento para el blanqueo permanente es distinto.
Cuántos dólares se podrían blanquear
Si el Gobierno consiguiera que salga el 1% de los dólares que está en el colchón podría conseguir unos u$s2.500 millones. Según la planilla del INDEC en la que se informa la Posición de Inversión Internacional y la Deuda Externa, al tercer trimestre, los argentinos tenían en monedas y depósitos en el exterior u$s251.210 millones.
Más de la mitad de los activos externos de Argentina, entre estado y privados, están fuera del sistema. El total de activos es de u$s483.278 millones y los pasivos u$s432.814 millones, lo que implica un saldo acreedor de u$s50.464 millones.
En última instancia: un problema de confianza
El definitiva, como todo en esta área, funciona si hay confianza del público en el plan económico y su continuidad. Mientras haya sospechar de una potencial reversión, tanto inversiones como blanqueo pueden demorar o no llegar.
Leonardo Anzalone del Centro de Estudios Políticos y Económicos (CEPEC) señala respecto de la presunción de inocencia que «en teoría, es una herramienta que podría ayudar a normalizar flujos y a incorporar parte de los dólares que están fuera del sistema, lo cual sería muy positivo para la acumulación de reservas y para el mercado financiero».
«Pero sobre todo si se transforman en pesos para consumo o inversión, el efecto no es solo cambiario sino también real. Podría haber un impacto positivo sobre la actividad, el crédito y la recaudación, en un contexto donde la economía sigue muy contractiva», explicó.
Anzalone plantea que «no solo ayudaría a engrosar reservas o a estabilizar el mercado de cambios, sino que también podría funcionar como un pequeño estímulo a la demanda interna».
«Ahora bien, de nuevo aparece la restricción de fondo: para que eso ocurra, la gente tiene que estar dispuesta no solo a declarar los dólares, sino a desprenderse de ellos. Y eso depende casi exclusivamente de la confianza en que el régimen macro sea consistente en el tiempo. Sin esa confianza, lo más probable es que muchos blanqueen, pero se queden en dólares y los dejen quietos, con un efecto mucho más limitado sobre la economía real», explicó.
