Las fisuras en la relación entre el presidente Donald Trump y el CEO de Tesla, Elon Musk -quien se autodenominó su «primer amigo»- están asustando a los accionistas de Tesla, a medida que ambos se lanzaron acusaciones con una retórica cada vez más encendida este jueves.
Las acciones de Tesla caen más del 15% en Wall Street este jueves, en una jornada sin otras noticias relevantes para el fabricante de autos eléctricos, mientras los operadores se desprendían masivamente de los títulos tras intensificarse las críticas de Musk contra el proyecto de ley fiscal del presidente.
Trump respondió, alegando que Musk estaba molesto porque la ley elimina beneficios fiscales para la compra de vehículos eléctricos, mientras que los inversores temen que el deterioro de su relación afecte al imperio empresarial del magnate.
“Miren, Elon y yo teníamos una gran relación. No sé si la tendremos más”, dijo Trump. “Él dijo cosas bellísimas sobre mí. Y no ha hablado mal de mí personalmente. Pero estoy muy decepcionado”.
Las críticas de Elon al plan fiscal de Trump
Musk, el hombre más rico del mundo y figura clave del plan de reducción de gastos del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), ha criticado duramente la ley, luego de decidir alejarse de la Casa Blanca para centrarse más en sus compañías.
En su plataforma X, Musk pidió al Congreso que derogue la legislación, calificándola de “abominación repugnante”.
“Revierte por completo los ahorros conseguidos por el equipo de DOGE, a un gran costo y riesgo personal”, publicó Musk, el mayor donante del Partido Republicano en la campaña presidencial de 2024.
El liderazgo de Musk en DOGE y su cercanía con la administración Trump ya habían alejado a algunos compradores de Tesla. Las ventas de sus autos eléctricos han disminuido en Europa, China y mercados clave de EEUU como California, incluso mientras las ventas globales de eléctricos siguen creciendo.
En las últimas semanas, Musk ha comenzado a distanciarse de la Casa Blanca, en parte afectado por una ola de protestas contra Tesla.
Los otros negocios de Musk -SpaceX y Starlink- dominan sus respectivos mercados, pero también han sido objeto de escrutinio debido a su relación con Trump. Ambas empresas suelen ser la opción predilecta para lanzamientos comerciales y despliegues de internet satelital, y cada vez más gobiernos extranjeros recurren a Starlink, facilitados por los vínculos regulatorios de Musk.
La acción de Tesla
Las acciones de Tesla recortan un 12% desde el 27 de mayo, coincidiendo con la decisión de Musk de alejarse de las actividades en Washington. Las pérdidas se aceleraron este jueves, cuando se negociaron 100 millones de acciones, aproximadamente el volumen diario promedio de los últimos 100 días.
El valor bursátil de Tesla también ha sido una montaña rusa desde que Musk respaldó a Trump en su campaña de reelección a mediados de julio de 2024: subió un 169% hasta mediados de diciembre, pero luego se desplomó un 54% hasta principios de abril, en medio de las protestas del movimiento “Tesla Takedown”.
El proyecto de ley presupuestaria de la Cámara de Representantes propone eliminar gradualmente el popular subsidio de $7,500 para vehículos eléctricos hacia fines de 2025. Tesla y otros fabricantes han dependido durante años de estos incentivos para estimular la demanda, pero Trump ya había prometido eliminar el subsidio durante el período de transición.
Tesla podría enfrentar un impacto de $1,200 millones anuales en sus ganancias, además de una pérdida adicional de $2,000 millones por la venta de créditos regulatorios debido a una legislación del Senado que apunta contra los mandatos de ventas de eléctricos en California, según analistas de J.P. Morgan.
El multimillonario se unió esta semana a senadores republicanos defensores del recorte del déficit para argumentar que el proyecto de la Cámara no va lo suficientemente lejos en reducir el gasto. En lo que va del año, las acciones de Tesla acumulan una caída del 22%, incluyendo la baja del jueves. Aun así, la compañía sigue siendo el fabricante de automóviles más valioso del mundo, con una capitalización de mercado de u$s$1 billón, muy por encima de los casi u$s290 mil millones de Toyota.
Tesla cotiza a 140,21 veces las estimaciones de beneficios, una prima considerable frente a otros gigantes tecnológicos como Nvidia.
