Las bolsas mundiales mantienen la mayor parte de sus recientes ganancias este miércoles, mientras que los precios del petróleo suben tras conocerse qué altos funcionarios comerciales de Estados Unidos y China se reunirán el fin de semana.
Sin embargo, el dólar cae por cuarta sesión consecutiva y las acciones europeas retrocedieron, en medio de la cautela sobre las perspectivas de un acuerdo arancelario antes de que la Reserva Federal tome una decisión sobre las tasas de interés.
El secretario del Tesoro de EE UU, Scott Bessent, y el principal negociador comercial, Jamieson Greer, se reunirán con el principal funcionario económico de China en conversaciones que podrían marcar un primer paso hacia la resolución de una guerra comercial que ha alterado la economía global.
“Mi impresión es que se tratará de una desescalada”, dijo Bessent sobre la reunión, prevista para el fin de semana en Suiza, mientras que China se mostró más cautelosa y citó un proverbio que alude a que los hechos valen más que las palabras.
La Reserva Federal de EEUU se reúne más tarde en el día para fijar las tasas de interés, aunque los mercados prácticamente descartan cualquier cambio.
Cómo operan los mercados
Mientras los futuros de acciones estadounidenses subían, con los vinculados al índice S&P 500 ganando un 0,6%, los índices europeos STOXX 600 y FTSE 100 del Reino Unido caían alrededor de un 0,3%. El dólar descendía un 0,1% frente a una canasta de monedas, encadenando su cuarta sesión a la baja.
“La mayoría de los mercados fuera de Estados Unidos han ignorado estos titulares con bastante rapidez, sobre todo considerando que las esperanzas de un avance significativo durante el fin de semana siguen siendo muy reducidas”, dijo Michael Brown, estratega senior del bróker Pepperstone.
“Creo que lo que realmente estamos viendo… es simplemente la clásica indecisión que suele apoderarse de los mercados antes de una reunión del FOMC”, añadió, en referencia a la Reserva Federal.
Tras varias semanas de alzas modestas, las acciones globales han recuperado en gran medida sus pérdidas desde los anuncios arancelarios del “Día de la Liberación”, impulsadas por la expectativa de algún tipo de acercamiento o avance que reduzca los gravámenes.
Pero el dólar, que ha sufrido un fuerte golpe, sigue más de un 4% por debajo del nivel que tenía a fines de marzo.
Más tarde, toda la atención estará puesta en la Fed, que se reúne por primera vez desde las noticias sobre los aranceles estadounidenses —que comenzaron con medidas recíprocas el 2 de abril y sacudieron los mercados financieros.
“La reunión probablemente influirá en las expectativas más de lo habitual”, señaló el estratega del Commerzbank, Erik Liem.
Los temores de que el presidente Donald Trump pudiera despedir al presidente de la Fed, Jerome Powell, también afectaron a los mercados estadounidenses el mes pasado.
“Una posible fuente adicional de apoyo para el dólar podría ser la reunión de hoy… si Powell adopta un tono agresivo para afirmar su independencia frente a las presiones políticas”, escribieron analistas del Commonwealth Bank of Australia en una nota.
Aunque se espera un mantenimiento de las tasas este miércoles, el mercado solo asigna una probabilidad del 30% a un recorte en junio, frente al 60% antes de los sólidos datos del mercado laboral publicados la semana pasada.
En otros mercados, el euro se mantenía estable por encima de los 1,136 dólares tras la elección de Friedrich Merz, líder conservador alemán, como canciller en una segunda ronda de votación este martes, luego de una sorpresiva derrota inicial.
En los mercados de materias primas, los futuros del crudo Brent subían un 1,3% hasta los 62,95 dólares, aunque aún acumulan una caída de aproximadamente el 15% desde fines de marzo.
El oro retrocedía un 1,3% este miércoles, cotizando más de 100 dólares por debajo del récord del mes pasado.
En Asia, la rupia india caía levemente y las acciones en Pakistán sufrían una fuerte baja tras estallar los enfrentamientos más intensos en décadas entre ambos países con armas nucleares.
China anunció un recorte de tasas, más liquidez para el sistema bancario y la ampliación de un canal para que el dinero de seguros fluya hacia las acciones. Sin embargo, la reacción fue limitada, ya que los inversores esperan medidas fiscales y centran su atención en las conversaciones entre EE. UU. y China.
El furor reciente por las monedas asiáticas se enfrió: el won surcoreano cayó con fuerza y el recorte de tasas presionó al yuan chino.
