Javier Milei confió en que los cambios propuestos generarán un impacto positivo en la actividad económica.
El presidente Javier Milei abrió las sesiones ordinarias en el Congreso Nacional un discurso atípico: cortó innumerables veces para responder a la oposición. Sin embargo y más allá de que las formas opacaron al contenido, en materia económica dejó entrever cómo seguirá su gestión. A la aprobada reforma laboral, buscará que se le sume la modificación del sistema tributario y aduanero. Para el Presidente la apertura comercial será clave y, en ese marco, dejó sendos cruces con los empresarios.
«Hoy estamos en las puertas de un gran resurgimiento económico», dijo Milei y anticipó que la segunda parte de su mandato seguirá «defendiendo con uñas y dientes el equilibrio fiscal y una política monetaria restrictiva, que permita terminar de una vez y para siempre con el flagelo de la inflación». La primera, especificó, permitirá seguir bajando el riesgo país, por ende la tasa en dólares; mientras que la segunda hará posible que la tasa nominal en pesos baje, al tiempo que baje la distorsión de precios relativos que causa la inflación.
Y prosiguió: «Nótese que esto deriva en una mejor asignación de recursos y en una baja endógena en la tasa de interés, que lleva a mayor acumulación de capital, mayor productividad, salarios más altos y menores niveles de pobreza e indigencia. Es más, la baja del gasto que permitió bajar tanto impuestos explícitos como implícitos, deriva en mayor libertad económica y por ende mayores niveles de prosperidad».
Apertura comercial y cruce con empresarios
Para Javier Milei hay tres pilares de crecimiento. Si el primero es la desregulación de la economía, el segundo es el capital humano. «La productividad de una nación y su proyección hacia el futuro descansan en las espaldas de una ciudadanía correctamente nutrida, educada y protegida. Sin alimento no hay un correcto desarrollo cognitivo, no se puede educar y no se puede ser participante activo en la economía. Por eso, los niños son una prioridad absoluta de este gobierno», destacó.
Tras mencionar estos dos puntos se centro en algo que consideró clave: la apertura comercial. «En este sentido, no he tenido reparo alguno en señalar como ladrones a un grupo de empresarios locales, fruto de su accionar comercial», afirmó Milei. El Presidente centró parte de su crítica en los vínculos entre el poder político y ciertos sectores empresariales. Acto seguido planteó una pregunta al Congreso y al país: «¿Alguien quiere seguir con un modelo empobrecedor donde solo ganan los políticos corruptos y los empresarios amigos del poder, a costa de los argentinos de bien?»
En otro pasaje de su intervención, Milei cuestionó a sectores que defienden la “protección de la industria nacional subsidiada”, a los que calificó de cómplices del “saqueo a los argentinos”. También sostuvo que, en muchos casos, los agravios públicos contra industriales habrían sido un recurso para “negociar una coima más alta, no para rechazarla”. Las declaraciones del jefe de Estado generaron reacciones inmediatas en el recinto.
«¿O acaso les parece normal pagar la tonelada de tubo de acero u$s4000, cuando se paga u$s1400; y que si no se accede a dicho capricho, se amenaza con adelantar el pago de dividendos para intentar poner en jaque al mercado de cambios?», dijo Milei y de esta forma volvió a cargar contra Paolo Rocca, CEO de Techint por la polémica por la licitación de caños para una obra de Vaca Muerta. Pero no conforme con eso también citó el caso Fate.
Así, Milei también le dedicó unas palabras a Madanes Quintanilla, el empresario que cerró la fábrica de neumáticos. «¿O acaso les parece bien pagar los neumáticos tres o cuatro veces más caros, contra la extorsión de tirar 920 trabajadores a la calle, mientras se negocia la protección para el sector del aluminio? ¿O acaso les parece bien pagar una remera básica u$s50, cuando la importada cuesta 5?», expresó el Presidente.
Sigue el paquete de reformas: irán por la tributaria
El Presidente ratificó su intención de bajar la carga tributaria, afirmando que el sistema debe servir al crecimiento y no al «recaudador de turno». En materia exterior, confirmó que buscará ratificar el acuerdo comercial con los Estados Unidos y profundizar la integración con la Unión Europea, además de reformar el Código Aduanero.
Hacia el final de su alocución, Milei detalló la dinámica parlamentaria para 2026. Explicó que cada ministerio preparó 10 verticales de cambio, lo que resultará en un flujo constante de proyectos durante todo el año calendario.
