La calificadora de riesgo estadounidense aseguró que existen riesgos geopolíticos en el corto plazo a nivel regional.
La calificadora de riesgo estadounidense Moody’s ratings advirtió que el avance de EEUU sobre el petróleo venezolano, tras la captura del presidente Nicolás Maduro, tendrá consecuencias de crediticias limitadas sobre las compañías calificadas de los sectores del petróleo y gas.
Por medio de un informe, Moody’s compartió sus perspectivas de corto y largo plazo tras lo que fue la operación militar de EEUU en territorio venezolano, y la consecuente asunción de la presidenta encargada Delcy Rodríguez como sucesora de Maduro. De acuerdo al documento, la gobernanza y estabilidad de Venezuela son «precarias» y existe un riesgo de ruptura interno entre las facciones del gobierno chavista.
Este último escenario podría desencadenar una agitación económica y política a lo largo del país, con repercusiones en toda la región, que incluirían una nueva ola de inmigración de venezolanos y disrupciones del turismo a países vecinos.
Por otro lado, el gobierno venezolano acumula atrasos en el pago de deuda desde su incumplimiento en 2017. «Calificamos en C estable a un número limitado de bonos senior no garantizados en moneda extranjera», señala el boletín, algo que refleja el incumplimiento de pago prolongado y la falta de progreso en la reestructuración.
Asimismo, los pagos de intereses no realizados de los bonos globales alcanzan los u$s22.100 millones, junto con los pagos de capital no realizados de u$s15.100 millones, o u$sD37.200 millones de mora acumulada. «Estos importes seguirán acumulándose hasta la conclusión de una reestructuración integral», resaltó Moody’s.
«La destitución de Maduro no afecta los precios del petróleo en el corto plazo»
En ese sentido, se destacó que la aprehensión y destitución de Maduro no afectará los precios del petróleo en el corto plazo, ya que si bien Venezuela posee algunas de las reservas de crudo pesado sin explotar más grandes del mundo, su producción es limitada y se requerirían años de inversión para poder aumentar el suministro.
El petróleo venezolano que llegue a EEUU ejercerá presión sobre los precios del crudo pesado, algo que beneficiaría modestamente a las refinerías estadounidenses de la costa del Golfo , especialmente equipadas para manejar crudo pesado en el corto plazo, y perjudicaría a los productores canadienses.
Por último, se recuerda que pocos bancos o empresas no petroleras del extranjero se encuentran expuestas a la realidad venezolana, ya que la generación de ingresos de la que es capaz el país es insignificante, incluso para quienes tienen negocios allí. «Los bancos chinos y colombianos tienen poca exposición crediticia a Venezuela», puntualizaron.
