En octubre, los argentinos elegirán a sus representantes en la Cámara de Diputados y desde la provincia de Buenos Aires se define quiénes ocuparán los 35 escaños que se renuevan. Un número alto con respecto a otras juridisciones, es por eso que se avisora una campaña encendida, donde incluso el presidente Milei ya comienza a meterse con declaraciones contra el kichnerismo donde habla, por ejemplo, de fraude. El exministro de Educación y candidato por la lista de Fuerza Patria, Nicolás Trotta, dialogó con Página/12 y dijo que «Milei es un mentiroso» y que debe ocuparse de la corrupción en su gobierno. Además, sostuvo que «el peronismo tiene que transitar un proceso de reorganización, y al mismo tiempo, presentar una alternativa de cara al 2027». Se refirió a la proscripción de Cristina Fernández de Kirchner, el rol de los intendentes, las redes sociales y la Inteligecia Artificial.
–¿Cómo se estructura la campaña del peronismo para octubre?
–Un eje sustantivo se vincula a la necesidad de consolidar un marco opositor en lo que van a ser los próximos años frente a un gobierno que va a intentar, en una segunda etapa, avanzar en contra de toda una agenda de derechos que se han consagrado a partir de las luchas de los últimos 100 años. Creemos que no solo en la provincia de Buenos Aires, sino que todo el peronismo tiene que tener una definición clara de oposición a esas políticas en el Congreso Nacional. Es un gobierno que, probablemente, despliegue una agenda de flexibilización laboral, de debilitamiento del sistema previsional. El peronismo tiene que tener una conciencia clara de no dudar frente a lo que va a ser ponerle un freno a las políticas de Milei. Tenemos que defender el federalismo, y a la provincia de Buenos Aires frente a los ataques del gobierno nacional. Recordemos que no hace mucho tiempo Milei, de manera absolutamente irracional e irresponsable, planteaba la necesidad de intervenir la provincia, que genera muchísimo más riqueza de lo que la Nación le devuelve. Aquellos que creemos que el país está yendo por un mal rumbo, debemos acompañar a Fuerza Patria, al peronismo, que al mismo tiempo tiene que transitar un proceso de reorganización y de presentar una alternativa de cara al 27. Tenemos que contener el impacto negativo de las políticas de Milei en el corto plazo, y después empezar a consolidar una construcción federal que permita que el peronismo vuelva a ser una alternativa de cara al 2027, y una alternativa que asuma los problemas estructurales de la Argentina, cuestión que no se hizo en el último gobierno del Frente de Todos.
–¿Y cómo viene esa etapa de reorganización del peronismo después de las tensiones del armado de lista?
–Creo que es parte del proceso de la realidad que transita un peronismo en oposición. Que, además, es atacado fuertemente por el gobierno. Que nuestra presidenta esté detenida y proscripta implica un mensaje claro: el gobierno y ciertos sectores concentrados pretenden un peronismo debilitado, fraccionado, y frente a eso todos tenemos que tener claro que la contradicción principal son las políticas que representa Javier Milei. Un gobierno que empieza a exteriorizar sus peores resultados en términos sociales y económicos. Ese punto es fundamental. Y al peronismo se le presenta ese desafío.
–¿Cómo se despliega una agenda que no solo implique contener el impacto de las políticas de Millei sino construir una alternativa?
–Tenemos que dar discusiones profundas: problemas estructurales como el endeudamiento externo, que vuelve a ser central a partir del gobierno de Mauricio Macri. Y que el propio gobierno del Frente de Todos no tuvo la capacidad de negociación de una manera diferente, no construyó la fortaleza ni la movilización para poder discutirlo de esa forma. Hoy estamos frente a un segundo aporte de campaña en el gobierno de Milei, que no pasó por el Congreso Nacional, y que incumple la normativa del propio Fondo Monetario porque la cuota excede lo que le puede prestar. Si nosotros no resolvemos el problema del endeudamiento externo es imposible que pensemos que la Argentina puede transitar por un proceso de desarrollo.
–¿Cuán presente estará el pedido de «Cristina libre» en la campaña?
–Es fundamental que en todo el proceso electoral recordemos que la presidenta de nuestro partido está injustamente detenida y proscripta. Parte del desafío que tiene el oficialismo y un sector del poder más tradicional es tratar de contener la posibilidad discursiva que tiene Cristina. Cuando hoy uno pregunta a la sociedad quién es la figura opositora principal, ahí surge la presidenta de nuestro partido, surge Cristina. Y creo que podemos ver el espejo de lo que fue la realidad que transitó Brasil, como ocurrió en las distintas campañas del PT mientras estaba detenido Lula da Silva, eso nunca se corrió del eje, porque en parte es la discusión del presente y del futuro de nuestro partido.
–Milei insiste con atacar al kirchnerismo en cada aparición pública. El jueves, en el Consejo de las Américas dijo que LLA pondrá “el último clavo al cajón del kirchnerismo».
–Hace 80 años que muchos sectores quieren destruir al peronismo. Hemos vivido momentos mucho más oscuros que estos y el peronismo sigue siendo el partido popular más importante de Argentina y uno de los más importantes en términos globales. Néstor Kirchner decía que cuando hablan de kirchnerismo pretenden reducir al peronismo. Nosotros somos el peronismo, Cristina es la presidenta de nuestro partido. Lo hemos visto en otros momentos históricos, que son también reflejo de la repetición de este modelo que pretende desplegar Milei, que no es novedoso sino que es similar en muchos aspectos al modelo económico de Martínez de Hoz, de Carlos Menem, de Mauricio Macri. Yo creo que el Gobierno pone el foco en decir que quiere destruir al kirchnerismo, al peronismo, porque no tiene nada que mostrar. Un gobierno joven, de 20 meses, y no tiene activos para demostrar. Porque no sólo no ha intentado resolver problemas importantes que tiene la Argentina, sino que se ha encargado de denigrar a muchos sectores sociales. El discurso de odio y crueldad que despliega Javier Milei, que también es acompañado por la crueldad de sus políticas públicas, le impiden dar esas discusiones. No pueden hablar de educación, porque han desfinanciado nuestras universidades como nunca antes en la historia, porque inclusive el recorte de López Murphy no es comparable con la brutalidad que estamos viviendo hoy. En términos de ciencia y tecnología se está viendo el proceso de inversión pública más bajo, inclusive que en la crisis del 2001-2002.
–Una de las observaciones que se hizo en el cierre de listas es que los intendentes no tuvieron representación. ¿Cómo puede impactar eso?
–Es muy importante la elección de septiembre para posicionar al peronismo en el proceso electoral de octubre. Toda la energía tiene que estar en la elección del 7 de septiembre, que es inédita y se elige en los 135 distritos que compone la provincia de Buenos Aires. Tenemos la expectativa de que va a ser una elección muy positiva. En nuestra provincia, el rol de los intendentes es fundamental y, principalmente, de los de la primera y tercera sección electoral, donde hay intendentes que tienen gestiones altamente positivas y valoradas desde Leonardo Nardini en Malvinas Argentinas o Federico Otermin, en Lomas de Zamora, por nombrar algunos. Los intendentes tienen un nivel de vínculo con la sociedad que va a ser fundamental también en la elección de octubre porque frente a la retracción del Estado Nacional, frente a la incertidumbre social, los vecinos de cada uno de los distritos van a reclamar al intendente. La única forma que tenemos de llegar a un muy buen resultado electoral es con un fuerte compromiso de los intendentes peronistas, que estoy seguro que va a estar. Porque lo que está en juego no es una candidatura o un diputado más o menos, lo que está en juego es cómo logramos construir una alternativa que permita sanar a la Argentina de este discurso de odio y de esta retracción del Estado. Tenemos que ser conscientes que necesitamos tener un peronismo asuma los problemas estructurales para no volver a ser una decepción como ocurrió en el último gobierno del Frente de Todos.
–Días atrás, Milei dijo que el “kirchnerismo va a intentar todo tipo de fraude”, ¿Le preocupa que se instale ese discurso?
–Milei es un mentiroso. ¿De qué fraude habla si el peronismo es el partido más democrático en la historia de Argentina? El peronismo ha ganado y ha perdido elecciones. Milei fue electo en un proceso electoral en un gobierno justicialista. Ahora que él es gobierno, ¿Va a haber fraude? Milei es un mentiroso y lo único que hace es desplegar los discursos antidemocráticos de Bolsonaro y de Donald Trump. Yo creo que por momentos Milei está disociado de tiempo y espacio. Me parece que tiene una superficialidad en sus análisis que lo único que pretende es generar conversación en las redes sociales y medios de comunicación. Yo creo que hoy Milei debería estar hablando de Karina Milei, Martín Menem y de Lule Menem frente a los audios que muestran la corrupción estructural en el corazón del gobierno. Mientras el Congreso debatía el ajuste en discapacidad, se habla de la corrupción en el corazón del gobierno e involucra a la hermana, que el propio presidente dice que es “El jefe». Es un escándalo que pocas veces se ha visto en la democracia argentina en un gobierno bastante novel, que tiene 20 meses. Es ahí donde debe estar dando explicaciones el gobierno y no en la mentiras que intenta desplegar. Milei es una copia clase B de Donald Trump. Hay mucho escrito al respecto de estos gobiernos que tienen ciertos elementos del fascismo. Me parece que todos aquellos que estamos en el peronismo deberíamos tener la capacidad de no correrle el cuerpo a ninguna de las discusiones y de tener una campaña dura en el marco de las ideas y de confrontar con Milei.
–La Libertad Avanza tiene un discurso de campaña que hace eje en la inseguridad, ¿Cómo se posiciona Fuerza Patria frente a ese tema?
–Es un tema complejo y, por supuesto, que aquellos que hemos sufrido un caso de inseguridad, la inseguridad para nosotros es del 100 por ciento. Hay que avanzar sin tenerle miedo a dar cada una a estas discusiones. Hay que avanzar en términos de la prioridad en la inversión, en infraestructura, en la articulación entre el Estado nacional, con el uso de la tecnología. Yo soy quien cree que hay que avanzar también en jerarquizar a nuestras fuerzas de seguridad, que si nos ponemos a analizar son los trabajadores estatales más precarizados.
–En las elecciones provinciales que pasaron hay algo que se repite y es la caída en la participación, ¿Les preocupa?
– Sí, nos preocupa porque es el reflejo de un descontento social y de un creciente proceso de despolitización en términos globales, no solo en la Argentina. Y una sociedad que se despolitiza es mucho más débil en términos de la reivindicación y de la construcción de sus derechos. Estamos viviendo un reflejo, y una cuota en parte es nuestra, de ese cansancio y descrédito que tiene la política. Porque si nosotros vemos y analizamos el escenario social del año 2015 hasta el presente, nos subimos en un tobogán que parece que no tiene final. Porque todos los indicadores sociales y económicos del 2015 a esta fecha son negativos. Y eso tiene un marco de corresponsabilidad en la gestión del PRO, del radicalismo, de Cambiemos. Vino el gobierno del Frente de Todos, con condicionamiento del FMI, pandemia, sequía, conflicto de Rusia y Ucrania, múltiples factores externos que impactaron, pero la realidad es que el gobierno del Frente de Todos no cumplió la expectativa de resolver los problemas que había generado Cambiemos y ahí tenemos un corte de ocho años donde la sociedad estaba enojada. Eso permitió el surgimiento de Javier Milei. Ahora, a 20 meses de su asunción, los resultados no han sido favorables. En muchos de aquellos que depositaron su expectativa en Javier Milei, y transcurrido ya todo este tiempo de gobierno, el descontento ha crecido. Ahí, lo que debemos intentar es que ese descontento no se transforme en ausentismo, en baja de participación, sino en generar un vínculo con la sociedad para que confíe en una agenda transformadora del peronismo.
–Uno de los grupos que expresaron su descontento fueron los jóvenes que mayoritariamente votaron a La Libertad Avanza. ¿Cómo se los puede interpelar?
–Es el gran desafío que se nos presenta porque muchos de ellos son el sector más vulnerable en términos de derechos del trabajo, en acceso a múltiples realidades de lo que puede ser un estado de bienestar. La desocupación se duplica o triplica en los jóvenes. Ahí se nos presenta el desafío de presentar ideas superadoras en lo que debe ser la agenda de la gente, en plantear reformas y transformaciones, por ejemplo, en el mercado del trabajo. Esas actualizaciones no deben ser un camino para la flexibilización laboral como pretende el gobierno de Milei.
–Y en ese desafío, ¿Cómo se plantea la militancia no solo en lo territorial sino también en las redes sociales?
–La participación política debe ser en todos los escenarios. Creo que a partir de la pandemia, que fue un momento de mucho dolor, nos impactó en términos individuales, pero también en términos colectivos. Y creo que ahí se nos presenta ese desafío frente también a lo que son sociedades que se encierran en sí mismas. No importa tanto qué decís, sino quién lo dice. Y al mismo tiempo, creo que la manera de vincularnos y comunicarnos nos ha encerrado muchísimo a nosotros mismos. Se despliega la necesidad de una militancia más tradicional, donde la política permita la discusión y el debate por la idea, porque eso debe ser la política. Pero al mismo tiempo, es la conectividad, las redes sociales y poder tener un mensaje en ese sentido. Pero más allá de eso, lo que nos termina impactando a todos, es que todos estamos atravesados por el ajuste de Milei, por el ajuste que está sufriendo el sistema de salud, un jubilado, las personas con discapacidad. Se mete con nosotros todos los días.
