Pese a la intervención del Tesoro, el dólar sigue firme a la espera de definiciones clave, sobre todo en el tramo mayorista, donde se observan las mayores subas. Aunque el Tesoro de Estados Unidos confirmó que intervino en el mercado con compras de pesos y adelantó que salvataje podría alcanzar los u$s40.000 millones, la demanda por dólares no cede.
A esto se suma la confirmación del titular del BID, Ilan Goldfajn, de que el organismo destinará finalmente u$s10.000 millones en asistencia al país durante los próximos tres años.
Cómo se mueve el dólar esta jornada
En las primeras operaciones de esta mañana, los dólares financieros muestran una leve tendencia al alza. El dólar MEP aumenta 0,1% hasta $1.443,28, similar al Contado con Liquidación (CCL) que suba con igual porcentaje, hasta $1.463,02.
Por su parte, los contratos de dólar futuro, que arrancaron la rueda con operaciones a la baja de manera generalizada, empiezan a darse vuelta. Los mayores retrocesos se observan en los contratos más cortos de dólar, es decir, para octubre, con descensos de 0,84%, ubicándose en $1.417.
Mientras, los incrementos se destacan en los tramos más largos, como es el caso de los contratos para marzo del próximo año, que sube 0,40%, hasta $1.656,0.
Por su parte, el dólar oficial en el segmento mayorista cotiza a $1.389, un incremento de $14 respecto al arranque de la rueda. Mientras, el dólar en el Banco Nación se vende a $1.405.
Con apenas seis ruedas por delante antes de las elecciones generales, la presión alcista sobre el dólar —que ronda los $1.400— podría intensificarse.
La volatilidad de las tasas
Todo ocurre en un contexto de marcada volatilidad, con movimientos bruscos no sólo en el tipo de cambio sino también en las tasas de corto plazo: las de caución y REPO llegaron a superar el 100%. Este jueves, la caución opera en 71% y REPO en 110%, según fuentes del mercado.
En este sentido, será clave el comportamiento que tendrán los $2 billones que fueron liberados al mercado ayer, luego de que el Tesoro renovara apenas el 45,7% de los vencimientos.
«El bajo ‘rollover‘ fue bien recibido por el mercado y debería contribuir a quitarle presión a las tasas cuando liquide la subasta mañana», plantearon los analistas de PPI en su informe diario de este jueves.
El dólar y la volatilidad preelectoral
En este marco, las próximas jornadas serán decisivas para anticipar los próximos movimientos, aunque por ahora los anuncios no logran disipar el clima de incertidumbre que domina la plaza sobre el futuro del esquema cambiario después de las elecciones del 26 de octubre.
Hasta antes de la intervención del Tesoro de EEUU el jueves pasado, la expectativa de una devaluación tras las elecciones era prácticamente un consenso de mercado. Sin embargo, la venta de dólares por parte del organismo a cargo de Bessent, y el dato de que incluso abrió una cuenta para operar en el mercado de futuros, despertó la duda sobre si habrá una devaluación luego del 26 de octubre.
Pese a que el ministro Luis Caputo ratificó la continuidad del actual esquema de bandas, la city ve un escenario incierto. Por caso, desde Wall Street, el banco Morgan Stanley trazó tres escenarios para el dólar tras los comicios: todos incluyen un salto cambiario y el más optimista ubica la divisa a $1.700 para fin de año.
«Dicho en términos coloquiales, pocos querrían ‘ponerse de frente‘ con el Tesoro del país dueño de la máquina de imprimir dólares. No obstante, es difícil imaginar que la asistencia de Washington tenga como objetivo principal atrasar el tipo de cambio. Conviene recordar que el Fondo Monetario Internacional solicitó al país la compra de reservas, lo que sugiere que el nivel actual del tipo de cambio podría ser transitorio», detalló el analista y asesor financiero Mariano Monferini.
«En ese sentido, no sería extraño que en los meses posteriores a los comicios veamos algún ajuste del tipo de cambio oficial. Para los inversores, dolarizarse a precios de hoy ($1.400, aproximadamente) podría resultar una estrategia razonable si se busca cobertura«, añadió.
