Las acciones de Nvidia (NASDAQ:NVDA) subieron con fuerza en Wall Street este martes, con un avance de 3,1%, superando el rendimiento de sus pares del grupo conocido como las “Siete Magníficas”, con excepción de Tesla. La compañía presentará sus resultados financieros del primer trimestre fiscal 2025 mañana miércoles, y las expectativas del mercado son tan elevadas como el protagonismo que la firma ha ganado en la era de la inteligencia artificial.
El impulso de Nvidia coincide con un tono positivo en los futuros de las acciones estadounidenses: el índice Dow Jones de Industriales subió un 1,78% a 42.343,65 puntos este martes 27 de mayo; el S&P500 ganó un 2,04% a 5.921,01 puntos y el Nasdaq Composite se apreció un 2,47% hasta los 19.199,16 puntos.
El resto de las grandes tecnológicas también mostró fuertes ascensos: Tesla (+6,9%), Alphabet (+2,6%), Meta (+2,4%), Apple (+2,5%), Amazon (+2,5%) y Microsoft (+2,3%). En ese marco, Nvidia vuelve a destacarse con uno de los mayores avances entre sus pares, reforzando su condición de líder del nuevo paradigma tecnológico impulsado por la IA.
Expectativas altas y presión creciente
Los analistas esperan que Nvidia informe ingresos por u$s43.260 millones, un crecimiento del 66% interanual, aunque más moderado frente al explosivo 262% del mismo trimestre del año pasado. Las ganancias ajustadas por acción se estiman en u$s0,88, frente a los u$s 0,61 del período anterior, lo que representa un salto del 44%.
A pesar de estas proyecciones exigentes, muchos en Wall Street creen que podrían quedarse cortas. Nvidia ha superado las estimaciones de ingresos en todos los trimestres de los últimos dos años, con una sorpresa promedio del 8,4%. En un sector en auge, su liderazgo no solo se refleja en la demanda de chips, sino en su ambiciosa expansión hacia una oferta integral de infraestructura para IA.
El corazón de Nvidia: centros de datos y el ecosistema Blackwell
El crecimiento de Nvidia está impulsado en gran parte por su unidad de Data Center, que se ha convertido en la más grande y rentable de la compañía. Para este trimestre, se espera que esta división genere u$s21.270 millones, respaldada por la fuerte demanda de gigantes del cloud, startups de IA y corporaciones que desarrollan modelos fundacionales.
El CEO Jensen Huang ha posicionado a Nvidia no solo como fabricante de chips, sino como plataforma central de la revolución de la IA. En marzo, la compañía presentó su nueva arquitectura Blackwell, y su chip insignia, el GB200 Grace Blackwell Superchip, ya está siendo integrado por Amazon Web Services, Google Cloud, Microsoft Azure y Oracle.
Más allá del hardware: hacia un modelo de ingresos más estable
Nvidia ha comenzado a consolidar una estrategia más amplia, con inversiones en software, redes y servicios cloud. Esta evolución busca reducir la dependencia del ciclo de hardware, elevar los márgenes y generar ingresos recurrentes, posicionando a la firma como una infraestructura integral para la IA global.
Los analistas estarán atentos a si este movimiento empieza a reflejarse en las cifras: márgenes más amplios, adopción fuera del entorno hyperscaler —por ejemplo, en salud, finanzas e industria— y crecimiento en las divisiones no vinculadas estrictamente a GPU.
China: el desafío geopolítico
Pero el mayor factor de riesgo externo sigue siendo China. Las restricciones a las exportaciones de chips impuestas por EE. UU. han recortado la cuota de mercado de Nvidia en ese país del 95% al 50%, según reconoció el propio Huang. La empresa ahora busca defender su posición con nuevos chips adaptados a la regulación y la apertura de un centro de I+D en Shanghái.
La exposición a Asia y la dependencia de fabricantes como TSMC también plantean dudas sobre la resiliencia de su cadena de suministro. Cualquier señal de cuello de botella o gasto insuficiente en capacidad podría empañar el relato de crecimiento.
Con una suba del 20,6% en el último mes, Nvidia ha llevado al extremo las valoraciones del sector tecnológico. Actualmente, cotiza a un precio de u$s131,17, frente a un precio objetivo promedio de analistas de u$s162,77.
Una superación de expectativas podría fortalecer la narrativa de que la economía de la IA ya se ha materializado, más allá del entusiasmo inicial. Pero cualquier decepción, incluso marginal, podría provocar un ajuste brusco en los activos de alto crecimiento.
El mercado espera mucho de Nvidia. Y es que no solo representa a la empresa más valiosa del mundo en el sector de los semiconductores, sino que también actúa como barómetro del avance real de la inteligencia artificial como industria transformadora.
