
La cotización del oro, considerado un refugio por excelencia en contextos de incertidumbre global, llegó a tocar los u$s3.201,15 para luego retroceder y ubicarse nuevamente debajo de los u$s3.200.
El oro alcanzó este miércoles un nuevo récord histórico al superar por primera vez los u$s3.200 por onza, impulsado por la fuerte escalada de tensiones comerciales luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara un arancel base del 10% sobre todas las importaciones, además de tarifas más altas dirigidas a países con superávit comercial con EE.UU.
La cotización del metal precioso, considerado un refugio por excelencia en contextos de incertidumbre global, llegó a tocar los u$s3.201,15 para luego retroceder y ubicarse nuevamente debajo de los u$s3.200 (cerca de los u$s3.172).
El hito del oro se produjo luego de que Trump declarara una emergencia económica nacional y desplegara un paquete arancelario de alto voltaje: 34% a China, 32% a Taiwán, 25% a Corea del Sur, 24% a Japón y 20% a la Unión Europea.
La medida —justificada por el mandatario bajo la Ley de Poderes de Emergencia Internacional de 1977— sacudió a los mercados financieros, encendió temores de una guerra comercial ampliada y disparó la demanda por activos considerados seguros.
“Nuestro país ha sido saqueado, pillado, violado, esquilmado”, dijo Trump en un discurso en la Casa Blanca, con un tono inusualmente agresivo incluso para sus estándares. Prometió que los nuevos aranceles “recíprocos” pondrán fin a lo que definió como medio siglo de abuso comercial y permitirán el regreso de la industria a Estados Unidos.
El anuncio se produjo en un contexto en el que el déficit comercial estadounidense alcanzó los USD 1,2 billones en 2024, y justo cuando los mercados se encontraban en modo “wait and see” respecto al rumbo de la Reserva Federal. Ahora, con el nuevo frente de incertidumbre, los analistas proyectan que el oro podría extender su rally si las represalias comerciales comienzan a materializarse o si se agudiza la presión inflacionaria.
A la vez, el movimiento refuerza la tendencia de los últimos meses: la onza de oro acumula una suba superior al 12% en lo que va del año, apuntalada por compras de bancos centrales, conflictos geopolíticos y expectativas de recortes de tasas por parte de la Fed.