Con el correntino Carlos Espínola y la cordobesa Alejandra Vigo, el sello provincialista alcanzó representación también en la Cámara alta y proyecta ampliarse.
El 2 de febrero es la fecha de largada del debate por la reforma laboral y, en la previa, las negociaciones entre los bloques del Senado incluyeron modificaciones en su composición que pueden alterar la ecuación parlamentaria que está tejiendo el Gobierno para alcanzar la sanción de su proyecto más ambicioso del verano. Uno de estos cambios fue la aparición de Provincias Unidas en la Cámara alta, cuyos armadores trabajan para anunciar su ampliación el próximo mes.
El primer movimiento fue oficializar un cambio de nombre: la cordobesa Alejandra Vigo y el correntino Carlos «Camau» Espínola terminaron el 2025 bajo la denominación Unidad Federal y pasaron a adoptar el nombre de Provincias Unidas. Esa notificación representó el estreno del sello en el Senado, a donde no pudieron ingresar por la vía electoral pese a competir con dirigentes conocidos en sus distritos, como Graciela Ocaña en CABA o Pablo Blanco en Tierra del Fuego.
Con esos dos representantes, el objetivo es ampliarse con un interbloque para ganar influencia en la distribución de comisiones. Un número puesto es la chubutense Edith Terenzi, de raíz radical pero miembro de un unibloque por fuera del de la UCR. Terenzi -que presidió la comisión en donde se dictaminó la reforma a la ley de Glaciares, clave en el período de extraordinarias- ya conformó una breve experiencia con Vigo y Espínola: el bloque «Las Provincias Unidas», una apuesta previa a la de los gobernadores que reunía, además, al salteño Juan Carlos Romero, a la neuquina Lucila Crexell y al entrerriano Edgardo Kueider. Luego de la detención de este último senador en la frontera con Paraguay, el espacio se fragmentó cuando aún no había cumplido tres meses.
Otro bloque observado es el denominado «Moveré por Santa Cruz», que aún no define su identidad en el Senado: José María Carambia busca autonomizó del gobernador Claudio Vidal (que conforma el grupo de gobernadores que lanzó Provincias Unidas), mientras que la senadora Natalia Gadano aún sostiene fluidez con ambos dirigentes. Tanto desde esta bancada como otras consultadas por este medio, respondieron que en febrero se moverían las piezas en la Cámara alta, lo que permitiría al sello provincialista desplazar al PRO como fuerza legislativa.
Flavio Fama (UCR) y Edith Terenzi (Despierta Chubut) Senado Ley de Glaciares
Al igual que lo que le pasó con la salida de bullrichistas y representantes santafesinos en Diputados, el PRO tuvo dos fugas que debilitaron su posición en el Senado: la tucumana Beatriz Ávila se alineó con el gobernador Osvaldo Jaldo, mientras que el cordobés Luis Juez eligió posicionarse junto a La Libertad Avanza. A esos movimientos se le suma la imposibilidad de renovar bancas en las últimas elecciones, por lo que el partido quedó con sólo tres miembros: la chubutense Andrea Cristina, el misionero Enrique Goerling y la pampeana María Victoria Huala.
Movimiento en Diputados
En Diputados, también se registró un movimiento en el receso parlamentario: Marcela Pagano salió de la bancada de País Federal -que quedó con sólo dos miembros, el puntano Álvarez y el formoseño González- y volvió a elegir la denominación «Coherencia«, con el que llegó hasta el recambio parlamentario, pero esta vez en soledad.
País Federal se proyectaba en diciembre para componer un interbloque que compita por ser la tercera fuerza parlamentaria en la Cámara baja con la adhesión de representantes de gobernadores, más Innovación Federal y el MID. Sin embargo, la definición de este último sello de alinearse en un interbloque con el PRO y la UCR, la salida de Lourdes Arrieta a Provincias Unidas y la marcha atrás de la intención de construir una alternativa provincialista de parte de algunos referentes (como el mandatario salteño Gustavo Sáenz) terminaron por debilitar a un espacio que en la única sesión que se involucró -por el Presupuesto 2026– no votó de forma homogénea: Pagano lo rechazo mientras que Álvarez acompañó al proyecto oficialista.
