A la salida del cónclave, Moyano advirtió que el proyecto oficial “pretende dejar al trabajador sin derechos” y sostuvo que sus efectos ya se reflejan en la situación social. “Esto va a traer consecuencias muy complicadas. Los trabajadores ya lo están viviendo con salarios bajos, despidos y lo que están atravesando nuestros jubilados”, afirmó.
La advertencia de Moyano a los senadores
El líder sindical también se refirió a las negociaciones que el Ejecutivo mantiene con gobernadores y senadores para avanzar con la iniciativa legislativa. En ese contexto, lanzó una advertencia directa al Congreso: “Espero que no revivan la Banelco”, en alusión al escándalo de sobornos durante el tratamiento de la reforma laboral en el año 2000.
Moyano cuestionó además las presiones sobre los mandatarios provinciales y reclamó una postura alineada con el movimiento obrero. “Espero que tengan el corazón más cerca de los trabajadores que de los que hoy gobiernan y quieren quedarse con los intereses del país”, señaló.
En otro tramo de sus declaraciones, apuntó con dureza contra la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a quien calificó de “antitrabajadores” y “antilaboral”. “Hace décadas que cobra un sueldo del Estado que pagamos entre todos y aun así critica a los gremios. Es el gorilismo de siempre”, sostuvo.
Por su parte, el titular de las 62 Organizaciones, José Ibarra, sostuvo que la reforma impulsada por el Gobierno busca “quitar derechos adquiridos” y cuestionó el discurso oficial hacia el sindicalismo. “No se entiende tanto odio hacia la clase trabajadora, cuando son los trabajadores los que ponen el hombro todos los días para que el país funcione”, expresó.
Ibarra también se refirió al clima político de la actual gestión y criticó la relación entre el Ejecutivo nacional y los gobernadores. “Estamos ante un gobierno que utiliza claramente el látigo y la billetera. Y es grave que se use la necesidad del movimiento obrero para negociar obras o beneficios para las provincias”, concluyó, en referencia a la administración de Javier Milei.
Reforma laboral: cuál es la estrategia del Gobierno para aprobarla en febrero
En el Senado, la reforma laboral. En Diputados, el Régimen Penal Juvenil. Ese es el organigrama que diseñó el Gobierno nacional para la primera semana de sesiones extraordinarias en el Congreso. Sin embargo, lo que parecían dos medias sanciones que continuarían en una segunda etapa con mayor densidad de discusión finalmente podrían tomar el ritmo que propone el oficialismo y sancionarse en febrero. Todo depende del grado de concesiones que el Ministerio de Economía de la Nación otorga a sus aliados: si aprueba los pedidos, los votos de las provincias llegan.
El optimismo por la sanción de la reforma laboral trasciende a La Libertad Avanza. Esa bandera es levantada también por el PRO y la UCR, que insisten con la necesidad de un cambio en la ley del trabajo desde que compartían la alianza de Juntos por el Cambio. Aunque en Diputados simulan cautela por la expectativa de lo que vaya a ocurrir en el Senado el 11 de febrero, cuando se vote en sesión el proyecto, lo cierto es que ya agendaron cuándo va a ser el plenario de comisiones para dictaminar la iniciativa: el miércoles 18 de febrero, el mismo día en que inicie su debate en la Cámara baja y la fecha límite -hasta el momento- para emitir dictámenes en estas sesiones extraordinarias.
“Los votos están», asegura a Ámbito una referente de un bloque clave para destrabar la definición en Diputados, cuya sanción permitiría convertir al proyecto en ley. Entre las potenciales trabas, más que debates de contenido apuntan a una posible demora de Victoria Villarruel cuando eventualmente tenga que comunicar oficialmente la aprobación del proyecto como titular del Senado y remitirla hacia la otra Cámara. “La discusión en el Senado en por recursos, no por temas”, añaden y vuelven a hacer hincapié en la reducción del impuesto a las Ganancias que alteraría los ingresos provinciales por coparticipación.
