San Juan cuenta con el primer equipo instalado en la provincia para el tratamiento de tubos y lámparas fluorescentes fuera de uso. La incorporación permite realizar localmente una etapa específica de tratamiento para estos residuos.
Se trata del LampTroyer, una máquina que combina trituración, aspiración y filtración. Con su puesta en funcionamiento, la Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable amplía las herramientas disponibles para gestionar las luminarias descartadas.
Por qué requieren un tratamiento específico
Los tubos y las lámparas fluorescentes contienen mercurio. Si se rompen durante su manipulación o disposición, este componente puede liberarse al ambiente; por eso requieren una gestión diferenciada.
El nuevo equipo permite triturar las luminarias en un proceso que incorpora aspiración y filtración. Esto suma una instancia de tratamiento controlado a la gestión de un residuo que demanda cuidados particulares.
La incorporación también permite ordenar el trabajo con este tipo de luminarias dentro de la provincia. Su importancia ambiental está en contar con un procedimiento específico, en lugar de tratar estos elementos como residuos comunes.
Cómo funciona y qué cuidados requiere
El LampTroyer dispone de bocas de ingreso para distintos tipos de luminarias, incluida una entrada específica para tubos fluorescentes. Antes de utilizarlas, el procedimiento indica separarlas según su forma y tipo e introducirlas de a una.
Durante la trituración funciona un sistema de aspiración con filtros de carbón activado, HS-80 y HEPA 99 %. Según el manual del equipo, la aspiración continúa aproximadamente un minuto después de que se detiene el motor triturador.
Así, la provincia incorpora capacidad de tratamiento y medidas de seguridad para abordar un residuo que necesita atención específica.
