El empresario mexicano Raúl Rocha, copropietario de Miss Universo, ha salido al paso de los rumores que empezaron a surgir sobre una posible venta del certamen de belleza.
De esta forma, el magnate ha querido responder al empresario filipino Chavit Singson, quien ha manifestado su interés en adquirir el concurso. En una publicación reciente en sus redes sociales, incluso llegó a decir que la Organización Miss Universo ya no pertenece a Rocha y a la tailandesa Anne Jakrajutatip, acusados de actividades ilícitas en sus respectivos países, y que espera mantener conversaciones sobre la compra con «los legítimos propietarios, los acreedores a los que estafaron».
Ante estas afirmaciones, Rocha escribió en sus redes sociales: «Estoy harto de ese tonto ilusorio y de su hija haciendo declaraciones, soñando con algo que no podría lograr ni en cien años. Sigue soñando, mis abogados pondrán fin a tus cuentos de hadas«.
Por su parte, la Organización Miss Universo reiteró en un comunicado que «permanecerá bajo su actual propiedad y liderazgo» y denunció que las declaraciones sobre su supuesta venta buscan «engañar al público, solicitar inversiones indebidamente y explotar la marca Miss Universo para beneficio, visibilidad o ventaja personal». En este contexto, prometió tomar «todas las medidas necesarias para abordar y prevenir futuras acciones o declaraciones falsas, engañosas o no autorizadas».
Jakrajutatip fue condenada por un tribunal tailandés a dos años prisión por fraude, mientras que Rocha tiene una orden de arresto emitida por un juez federal mexicano por presunto tráfico de armas e hidrocarburos. Ambos están prófugos de la Justicia.
