Desde que comenzó el año se evidenció un fuerte rally en la mayoría de los mercados emergentes producto del fuerte “sell off” que se produjo en Estados Unidos por un conjunto de factores que fueron desde el recrudecimiento de conflictos internacionales hasta peleas domésticas sobre la tasa de interés. En ese marco, Argentina no logró catalizar esos fondos, entre otros motivos, porque aún permanece en los márgenes de los grandes índices globales de acciones.
Gustavo Neffa, director de Research for Traders y Fin.Guru, en diálogo con Ámbito, resaltó que este año va a seguir siendo muy bueno para los emergentes, igual que el año pasado. “Fue un arranque enérgico tanto para Perú, México, Brasil, Colombia y Chile, con bolsas que están subiendo entre 15% y 20% en promedio. Y esta situación sin duda se conjuga un poco con la debilidad del dólar”, explicó.
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Imagen creada con inteligencia artificial
Así, este experto recordó que la ola de ventas que se produjo en Estados Unidos hizo que las inversiones comenzaran a migrar hacia los mercados emergentes. Las razones de este cambio de tendencia fueron varias: los altos tipos de interés en la principal potencia del mundo, resultados empresariales decepcionantes (especialmente en tecnología) y las tensiones geopolíticas.
“Esto beneficia también a otros países. Por ejemplo, Europa lleva un 5% de ganancia en lo que va del año, mientras que Japón y Estados Unidos están en cero”, completó Neffa, quien también mencionó a los commodities y a las monedas emergentes como líderes de las ganancias de este proceso.
El desacople entre el S&P Merval y los índices de emergentes
Para ilustrar cómo se vieron estos movimientos en los índices, el ETF iShares MSCI Emerging Markets en los últimos seis meses avanzó 22,3%, en los últimos 30 días subió 5,6%, mientras que en lo que va de febrero ganó 2,1%.
En el caso de Brasil, uno de los dos principales socios comerciales de Argentina, el ETF iShares MSCI Brazil, que mide el desempeño de sus principales empresas, avanzó 37,3% en los últimos seis meses, 14,8% en los últimos 30 días y 2,7% en febrero.
Leonardo Anzalone, director de CEPEC, sostuvo que “hay un claro desacople entre el S&P Merval frente al desempeño del índice de acciones de Latinoamérica. Mientras el índice local lateraliza en torno a los u$s2.000 y ya acumula una caída del 2,5% en dólares en lo que va de 2026, el de la región creció 17% en el mismo período”.
“Este comportamiento se explica fundamentalmente por la debilidad de sectores como construcción, materiales e industria, con caídas acumuladas entre 11% y 15%, mientras que el sector bancario retrocede 4%”, detalló.
Como datos que juegan en contra del referencial doméstico, mencionó los malos datos de actividad, el desmejoramiento del plano fiscal, más la incertidumbre de lo que ocurrirá en el Congreso. De todos modos, aclaró que “no hay que olvidar que viene de un fuerte rally que comenzó en noviembre”.
Argentina no logra aprovechar un contexto favorable: qué se prevé en el corto plazo
“Argentina no pudo aprovechar el mayor flujo hacia emergentes, principalmente por no ubicarse dentro de los principales índices y ser de frontera”, resaltó en su último informe Romano Group. Lo que sucede es que, al seguir categorizado como “standalone” por el proveedor de índices MSCI (Morgan Stanley Capital International), el país queda fuera del radar de los grandes fondos de inversión institucionales que se posicionan en índices que incluyen países emergentes.
“De esta manera, el Merval cayó 6,6% en lo que va del mes, mientras que los emergentes subieron 1,7%”, agregaron desde ese mismo informe, que también hizo la distinción con la renta fija, la cual consideraron más defensiva.
“Los bonos, apuntalados también por la buena performance cambiaria del BCRA, no sufrieron grandes variaciones. Sí aumentó el riesgo país hacia la zona de 510 puntos (como también lo hizo el de Ecuador, que recientemente salió a mercado), aunque considerando el contexto global, la performance fue más que defensiva”, señaló Romano.
En relación con si Argentina podrá en el futuro capitalizar la salida de estos flujos de EEUU, Neffa opinó: “Veo al dólar débil, lo que puede favorecer a las bolsas emergentes, pero Argentina todavía no está conectada al ciclo de flujos de mercados globales de renta fija, aunque es para destacar que la renta variable va más rápido. Si bien al país le fue mejor en los últimos tres años que al resto de los emergentes, hace un año y un mes que está performando bastante peor, mucho peor”.
Aun así, destacó que el contexto de commodities juega a favor: la soja, el maíz y el trigo muestran un mejor acople, mientras que el petróleo acompaña el desarrollo de Vaca Muerta y mejora el balance comercial. “Todo esto ayuda a estabilizar el tipo de cambio, por eso no lo veo subiendo”, concluyó.
