El Gobierno y la oposición se cruzaron por el proyecto de modernización laboral, donde estará puesta gran parte de la tensión política en los próximos días. Patricia Bullrich y Diego Santilli mantuvieron varias reuniones para sumar apoyo a las iniciativas del oficialismo.
El Congreso reinicia su actividad este lunes en el marco de las sesiones extraordinarias, con el oficialismo intensificando negociaciones para conseguir los apoyos necesarios para lograr consensos y aprobar su paquete de proyectos. La agenda de temas de los legisladores llega cargada al recinto, con la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, la ley de Reforma Penal Juvenil y la declaración de emergencia ígnea por los incendios en varias provincias como platos principales del debate.
En el caso de la reforma laboral, aunque el proyecto ya cuenta con dictamen en comisión en el Senado, los votos todavía no están asegurados tal como fue redactado, por lo que el oficialismo y aliados trabajan contra reloj para sumar votos y evitar que el texto sufra tropiezos en su tratamiento.
Extraordinarias: reforma laboral, la madre de todas las batallas
El primer tema en la agenda de extraordinarias es precisamente este paquete de cambios en la legislación laboral, que el Ejecutivo define como clave para “generar empleo registrado y terminar con la judicialización de conflictos”. Para lograrlo, figuras como el ministro del Interior, Diego Santilli, y la jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, se encuentran recorriendo territorios políticos y manteniendo reuniones con legisladores y gobernadores con el objetivo de convencerlos de acompañar la iniciativa.
Lo que viene en el debate parlamentario
La negociación se focaliza especialmente en el Senado, donde la bancada oficialista no tiene garantizados los votos para aprobar la reforma sin cambios sustanciales. En ese contexto, Santilli busca respaldo entre mandatarios provinciales, viajando a distintas jurisdicciones para intentar asegurar apoyos decisivos, mientras el Gobierno analiza ajustes que puedan facilitar el aval de sectores reticentes.
Al mismo tiempo, desde la oposición se articulan estrategias para enfrentar el proyecto y, en algunos casos, exigir modificaciones que atenúen los puntos más controversiales. En medio de este escenario político ajustado por los plazos de extraordinarias, el resultado de estas conversaciones determinará si la reforma laboral logra encaminarse hacia su sanción en las próximas semanas o si se reconfigura en función de las demandas de distintos actores parlamentarios.
