El Gobierno oficializó este sábado la declaración de la Fuerza Quds – a la que califica proveniente de Irán – como organización terrorista. Mediante un comunicado oficial de la Oficina del Presidente, la gestión libertaria justificó su decisión debido al peligro que trae consigo el grupo militar, ya que según la consideración gubernamental, se especializaba en el «entrenamiento para la realización de ataques en otros países».
En el texto que lleva la firma de Javier Milei, denuncian que uno de los líderes de la fuerza, Ahmad Vahidi, formó parte de los atentados contra la AMIA y contra la Embajada de Israel a principios de la década de 1990.
Según indica el documento, la medida fue impulsada por el mandatario en coordinación con el Ministerio de Seguridad, el Ministerio de Justicia y la Secretaría de Inteligencia del Estado. El objetivo es limitar la capacidad de acción e influencia del grupo militar iraní.
Qué dice el comunicado del Gobierno
En el texto oficial se explicó que la Fuerza Quds constituye “una división de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica iraní, especializada en el entrenamiento para la realización de ataques terroristas en otros países”. En ese marco, el Gobierno recordó que “la República Argentina fue víctima de sus operaciones en la década de 1990, a través de los atentados contra la Embajada de Israel en Buenos Aires en 1992 y contra la AMIA en 1994”.
A partir de la resolución adoptada, la organización quedó incorporada al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET). Según precisó la Oficina del Presidente, la inclusión implica la aplicación de sanciones financieras y restricciones operativas destinadas a limitar su capacidad de acción y proteger el sistema financiero argentino frente a eventuales maniobras de financiamiento del terrorismo.
El comunicado subrayó que los integrantes de la Fuerza Quds y sus aliados quedaron alcanzados por todas las disposiciones previstas en el régimen vigente.
El caso Ahmad Vahidi
El Gobierno también hizo referencia a Ahmad Vahidi, quien se desempeñó como comandante de la Fuerza Quds entre 1989 y 1998. De acuerdo con el texto oficial, “se encuentra implicado en el atentado contra la AMIA y sobre él pesa una alerta roja de INTERPOL”. Además, señaló que el régimen iraní “no solo no ha colaborado con su juzgamiento, sino que lo ha ascendido”, al designarlo como comandante adjunto de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán. Vahidi ya figuraba previamente incluido en el RePET.
En el cierre del documento, la Oficina del Presidente afirmó que Milei “mantiene el compromiso inquebrantable de reconocer a los terroristas por lo que son”, y enumeró antecedentes recientes en esa línea, como la inclusión de Hamás, el Cártel de los Soles y distintos capítulos de la Hermandad Musulmana en Medio Oriente.
Qué es la Fuerza Quds de Irán
La Fuerza Quds actúa como el brazo externo de la Guardia Revolucionaria Islámica para guerras asimétricas e inteligencia militar. En Venezuela, la jefatura de esa división estuvo a cargo de Ahmad Asadzadeh Goljahi, un oficial que administró la unidad en el país caribeño y dirigió la subunidad conocida como Departamento 11000. Ese grupo fue conducido a nivel global por Sardar Ammar, identificado por Israel como responsable de complots terroristas en Australia, Grecia y Alemania.
El Departamento 11000 acumuló un historial de operaciones internacionales. El 7 de noviembre en México, las autoridades frustraron un intento de asesinato contra la embajadora israelí Einat Kranz Neiger, quien figuraba en la lista de objetivos de esa división. La planificación de ese ataque fue atribuida a Hasan Izadi, otro agente iraní activo en territorio mexicano.
Asadzadeh también integró el Departamento 840, señalado como el centro de operaciones responsable de asesinatos en el exterior. En enero de 2021, un año después de la muerte de Qassem Soleimani, tuvo como misión organizar agentes para vengar la ejecución del comandante iraní, con planes que incluían capturar, interrogar, torturar y asesinar a los responsables del ataque del 2 de enero de 2020 en las afueras de Bagdad.
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Según el informe oficial, Asadzadeh llevó una doble actividad: se desempeñó además como Director Ejecutivo de la Asociación de Amistad Irán y América Latina, señalada como una estructura de fachada para facilitar la infiltración iraní en la región. La Red de Noticias de la República Islámica de Irán (IRINN) lo entrevistó el 9 de abril, ocasión en la que habló sobre los vínculos entre Teherán y América Latina.
Otro actor relevante dentro de esta red fue Mostafa Shanghaghi, agente de la Fuerza Quds que operó bajo cobertura diplomática en la Embajada de Irán en Caracas. Además de su conocimiento sobre América Latina, Shanghaghi acumuló experiencia como espía en la Península Arábiga, donde brindó información a los rebeldes hutíes en Yemen.
Shanghaghi apareció públicamente en reiteradas oportunidades junto al dictador Nicolás Maduro. Se lo vio, por ejemplo, en un homenaje al ex presidente iraní Ebrahim Raisi, fallecido el 19 de mayo de 2024 tras el accidente de su helicóptero.
Días después, Maduro acudió a la embajada iraní en Caracas para rendir tributo al “mártir” y, entre los asistentes, se observó al agente de la Fuerza Quds participando del acto religioso.
Con esta resolución, el Gobierno argentino profundizó una política de alineamiento con estándares internacionales en materia de lucha contra el terrorismo, reforzando controles financieros y operativos sobre estructuras señaladas por su accionar global.
