La desaceleración del mercado de trabajo y el aumento del nivel de vida impactaron sobre los sectores de menores ingresos y los prestatarios más jóvenes.
La tasas de morosidad en EEUU subió a 4,8%, su nivel más alto desde 2017, como consecuencia del aumento de los impagos en los sectores de menores ingresos y en los préstamos estudiantiles. El dato, que incluye desde hipotecas hasta tarjetas de crédito, se trata de un dato que da cuenta de una profundización de la desigualdad en la economía norteamericana, producto de un empeoramiento del mercado de trabajo y el encarecimiento de los costos de vida.
Los datos se desprenden del Informe Trimestral sobre Deuda y Crédito de los Hogares de la Reserva Federal (Fed) de Nueva York publicado el martes. Sin embargo, desde la autoridad monetaria relativizaron el dato: «En general, las hipotecas siguen comportándose bien en términos históricos y solo han aumentado recientemente tras haber alcanzado niveles artificialmente bajos durante la pandemia«, afirmaron en el comunicado adjunto al informe.
En este sentido, afirmaron que solo el 1,3 % de las hipotecas tuvieron serios problemas el año pasado, «una proporción muy similar a los promedios observados por fuera del período en torno a la ‘Gran Recesión'» de hace casi 20 años.
De todas maneras, los economistas de la Fed escribieron que «en las zonas de bajos ingresos y en las que están experimentando un empeoramiento de las condiciones del mercado laboral o inmobiliario, se está viendo cómo la morosidad hipotecaria crece a un ritmo acelerado«.
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Federal Reserve
Aumento de la deuda estudiantil
Los datos de la Fed de Nueva York mostraron que la tasa de hipotecas que entraron en mora grave durante el cuarto trimestre se situó en el 1,4%, frente al 1,09 % de los últimos tres meses de 2024. La morosidad total de la deuda «empeoró» en el cuarto trimestre, con un 4,8 % de los préstamos en algún tipo de problema, mientras que los préstamos problemáticos en el tercer trimestre se situaron en el 4,5 %.
«En general, caracterizaríamos que las tasas de morosidad, especialmente en el caso de la deuda no hipotecaria, se han estabilizado o nivelado«, afirmó un investigador de la Fed de Nueva York en una videoconferencia para analizar el informe.
Sin embargo, los préstamos estudiantiles siguieron siendo la parte más problemática del sector crediticio.
El 9,6% de los préstamos estudiantiles tienen una morosidad de tres meses o más, «lo que refleja los efectos continuados de la reanudación de la notificación de pagos tras el prolongado periodo de moratoria por la pandemia». También señaló que el flujo de préstamos estudiantiles en situación de morosidad grave se situó en 16,2%, frente al 0,7 % de los últimos tres meses de 2024.
Una economía bifurcada
El informe muestra que, aunque la economía estadounidense sigue funcionando bien en términos generales, un número cada vez mayor de personas, principalmente dentro de los deciles de ingresos más bajos, se enfrentan a dificultades debido a la ralentización del mercado laboral y al alto costo de la vida. Mientras tanto, los hogares con ingresos más altos están bien y sostienen la expansión general gracias a su gasto.
«Sabemos que los hogares con ingresos más altos tienden a poseer bienes inmuebles, acciones y valores, y esos activos han ido aumentando de valor, y el aumento de la riqueza favorece el gasto a lo largo del tiempo«, declaró el presidente de la Fed, Jerome Powell, en una conferencia de prensa tras la reunión sobre política monetaria de la Fed a fines de enero. Por su parte, las personas con ingresos más bajos buscan «economizar» sus gastos, añadió.
