Una integrante de la Orquesta Sinfónica de San Juan, un entrenador físico que a su vez es magister en Neurociencias, un experto en artes marciales y otro en ajedrez, además de muchos docentes, también artistas y deportistas amateurs. Todos ellos son parte del universo de personas que durante enero compartieron sus saberes en las Colonias de Verano.
Aunque son temporales, estas instancias organizadas desde el Ministerio de Familia y Desarrollo Humano, se convierten en un gran atractivo laboral para muchos. Coinciden en que más allá de la remuneración consecuente que reciben por su trabajo profesional, es una oportunidad para tomar contacto con otras realidades e interactuar con una población ávida por aprender, divertirse y pasarla bien. Justamente este aspecto es lo que más valora la mayoría de los profesionales que se suman.
En la edición 2026 de las Colonias de Verano se contrataron a más de 3000 personas, sumadas al personal de diferentes dependencias que hacen algunas actividades puntuales. Entre ellos hay supervisores, profesionales de equipos técnicos no sólo psicosociales (como psicopedagogas, psicólogas y trabajadores sociales), sino también de los equipos nutricionales, deportivos y bañeros, artísticos y recreativos en diversas especialidades.
En esa cifra se incluyeron 150 coordinadores, 1500 profesores y 1400 monitores que organizan la dinámica diaria y la logística de cada actividad, planifican las temáticas y conceptos que se trabajan, acompañan y tienen contacto directo con los más de 25000 participantes en todos los departamentos de San Juan.
Un detalle que no es menor es que entre los contratados hay 30 personas con discapacidad, para muchos de ellos estas actividades representan su primer contacto con un trabajo. Para otros, no. El número es significativo no sólo porque el 2026 es el segundo año en que se hace una convocatoria semejante sino además porque esta vez se duplicó la cantidad de trabajadores, tomando como punto de partida la excelente experiencia del año anterior.
Las personas con diversas discapacidades -como hipoacusia, Síndrome de Down, epilepsia, retraso mental leve y moderado, marcha anormal, diálisis, dificultades en el aprendizaje, entre otras- que son parte de las colonias se desempeñan en su mayoría en los puestos de monitores en el Club Colón Juniors (Capital), el camping del Sindicato Empleados de Comercio en Rawson, el camping El Paraíso en Pocito, el camping Don Bosco en Santa Lucía; el camping municipal de San Martín y el Club Sportivo Peñarol en Chimbas.
