La entidad industrial expresó su preocupación por la salida de operación de la planta de neumáticos y sostuvo que la pérdida de capacidades productivas afecta al empleo, a las pymes proveedoras y a las cadenas de valor locales.
La Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA), en sintonía con la Unión Industrial Argentina, manifestó su “profunda preocupación” ante el cierre de la planta de neumáticos de FATE, una empresa de capital nacional con una extensa trayectoria en el desarrollo industrial del país.
Desde la entidad remarcaron que el cierre de una fábrica trasciende a la empresa involucrada y tiene un impacto directo sobre los trabajadores y sus familias, además de afectar a proveedores, transportistas y a una amplia red de pymes que integran el entramado productivo bonaerense.
En ese sentido, advirtieron que cada planta que deja de operar implica la pérdida de capacidades productivas, empleo calificado y conocimiento acumulado durante décadas, recursos que resultan muy difíciles de recuperar en el mediano plazo.
Competencia internacional y presión sobre la industria
Según la UIPBA, la situación de FATE se inscribe en un proceso más amplio que atraviesa a distintos sectores industriales, en particular aquellos expuestos a una competencia internacional “fuertemente distorsionada”. La industria del neumático fue señalada como uno de los casos más evidentes, debido a la sobrecapacidad global y a prácticas comerciales desleales, con fuerte incidencia de productos provenientes de Asia.
La entidad sostuvo que la experiencia internacional muestra que las principales economías enfrentan estos desafíos mediante políticas industriales activas y coordinadas, orientadas a preservar cadenas de valor estratégicas. En ese marco, alertó que una apertura comercial sin convergencia competitiva ni estrategia integral termina debilitando a la industria local y golpeando con mayor fuerza a las pymes.
Costos, Estado y rol sindical
El comunicado también subrayó que la competitividad industrial no depende únicamente de variables nacionales, sino del funcionamiento articulado de los distintos niveles del Estado. Tasas municipales, Ingresos Brutos, infraestructura, logística, energía, normativa laboral y falta de financiamiento conforman, según la UIPBA, un entramado que incide directamente en los costos, la previsibilidad y la capacidad de inversión de las empresas.
Además, la entidad puso el foco en la necesidad de que los sindicatos acompañen los procesos de adaptación y modernización productiva, facilitando acuerdos que permitan sostener la competitividad y la continuidad de las empresas en un contexto de transformación industrial. En ese punto, mencionó que conflictos como paros, bloqueos o tomas de planta “desmedidas” pueden agravar la situación de las industrias.
Agenda de competitividad
Finalmente, la UIPBA remarcó que el cierre de un establecimiento industrial no responde a una única causa ni a un solo responsable. Señaló como desafío central avanzar hacia estándares internacionales de precio y calidad, con seguridad jurídica, financiamiento productivo a tasas compatibles con la inversión y un entorno macroeconómico y regulatorio que acompañe el esfuerzo empresario.
En ese marco, la entidad reafirmó su compromiso de trabajar junto a todos los actores del sistema productivo en una agenda de competitividad integral, con el objetivo de sostener y fortalecer el entramado industrial bonaerense y generar condiciones genuinas para el desarrollo productivo.
