El dólar oficial retomó impulso este viernes y cerró con subas tanto en el segmento mayorista como en el minorista, mientras continúa la calma cambiaria.
En el mercado mayorista, la divisa avanzó $14 (+1%) hasta los $1.392 para la venta, en lo que representó su mayor incremento diario desde fines de marzo. Aun con esa suba, el precio continuó lejos del techo del esquema de bandas cambiarias fijado por el Banco Central, ubicado actualmente en $1.691,90. La distancia entre ambos niveles se mantuvo en torno al 21,5%.
En el segmento minorista, el movimiento también se hizo sentir. En el Banco Nación, el dólar cerró en $1.415 para la venta, por encima de la barrera de los $1.400 y con el mayor salto diario de abril. En consecuencia, el dólar tarjeta escaló a $1.839,50. Según el promedio relevado por el Banco Central de la República Argentina entre entidades financieras, el tipo de cambio minorista finalizó en $1.403,15.
Entre las cotizaciones financieras, el dólar MEP terminó en $1.423,96, mientras que el contado con liquidación (CCL) se ubicó en $1.478,70. En el circuito informal, el dólar blue avanzó $5 y cerró en $1.420 para la venta, según operadores del mercado paralelo.
Más allá de la suba de la rueda, el comportamiento acumulado del tipo de cambio sigue mostrando un dólar contenido. Durante abril, el mayorista registra un avance de $10 (+0,7%). Sin embargo, desde el inicio de 2026 acumula una baja de $63, equivalente a una caída de 4,3%.
En términos reales, la cotización se mueve en niveles comparables a los observados entre mayo y junio de 2025, lo que reactivó entre analistas el debate sobre la sostenibilidad del esquema actual.
Qué sostiene la calma cambiaria
Fuentes del mercado señalaron que uno de los principales factores detrás de la estabilidad cambiaria sigue siendo el ingreso de divisas del sector agroexportador, que le permite al BCRA comprar reservas sin generar tensiones en la cotización. A esto se suma una demanda privada más moderada. En una reciente exposición ante inversores en Estados Unidos, el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, sostuvo que la compra de dólares para atesoramiento volvió a caer en marzo por segundo mes consecutivo.
El dato es relevante porque durante la segunda mitad de 2025, en plena tensión electoral, las personas físicas habían sido uno de los principales canales de salida de divisas del sistema. Entre julio y octubre del año pasado, los particulares retiraron en términos netos unos u$s5.458 millones. En los cuatro meses posteriores, ese monto cayó a u$s2.362 millones.
También colaboran con la oferta cambiaria las colocaciones corporativas en dólares y el ingreso estacional de la cosecha gruesa.
Qué estima el mercado para el dólar en 2026
En paralelo a la dinámica diaria del mercado, un reciente informe de FocusEconomics, una de las firmas más seguidas por bancos y fondos de inversión, trazó un nuevo escenario para la economía argentina y respondió una de las preguntas más frecuentes de la city: a cuánto va a estar el dólar los próximos meses.
El relevamiento, que reúne proyecciones de más de 40 consultoras y entidades financieras, prevé un sendero de suba gradual para el tipo de cambio durante 2026 y 2027, sin saltos bruscos y bajo un esquema de devaluación administrada.
Según el consenso relevado:
- el dólar oficial cerraría 2026 en torno a $1.699,2
- en diciembre de 2027 llegaría a $1.956,6
De mantenerse esa trayectoria, el tipo de cambio rozaría los $2.000 hacia fines de 2027 y podría superar ese nivel recién durante los primeros meses de 2028, salvo un cambio significativo del contexto económico o financiero.
La proyección para lo que resta de 2026
Para este año, el informe proyectó una suba escalonada del dólar oficial:
- abril: $1.492
- mayo: $1.540
- junio: $1.593
- julio: $1.630
- agosto: $1.650
- septiembre: $1.670
- octubre: $1.680
- noviembre: $1.690
- diciembre: $1.699
El escenario base, por lo tanto, sigue siendo el de un deslizamiento moderado, sin shock cambiario.
Con el dólar aún lejos del techo de la banda, el Gobierno mantiene una de sus principales anclas nominales. En ese marco, el mercado seguirá atento en las próximas semanas a dos variables centrales: la evolución de la inflación y la capacidad del Banco Central para seguir acumulando reservas sin perder estabilidad cambiaria.
