Cada 12 de junio, el mundo entero vuelve a cuestionar por qué a los niños, niñas y adolescentes se ven implicados y forman parte de la maquinaria del trabajo, ya que cualquier actividad económica, productiva o de subsistencia que realicen de manera sostenida -no se consideran las ayudas ocasionales- vulnera sus derechos. Para visibilizar esta realidad, de la que la provincia no es ajena pero que es abordada integralmente desde la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia; quienes conviven en el programa de Residencias y otros dispositivos de cuidado y protección realizaron trabajos artísticos para dejar un mensaje a toda la sociedad.
Los collages que representan necesidades, sueños, emociones y experiencias de vida además de palabras plasmadas en el papel que invitan a reflexionar estarán expuestos en murales desde este viernes 12 de junio -cuando acontece el Día Mundial contra el Trabajo Infantil- hasta finalizar la semana del 19 de junio, en cada uno de los municipios del Gran San Juan que, a fines de abril del 2026, firmaron con Unicef y la Defensoría Nacional de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, inclusive con la participación de funcionarios del Ministerio de Familia y Desarrollo Humano, su inclusión en el programa UNICEF MUNA (Municipio Unido por la Niñez y la Adolescencia) y firmaron el acta constitutiva para ser parte del Consejo Metropolitano por los Derechos de la Niñez y la Adolescencia. Es decir que podrán visitarse en los edificios municipales de Capital, Santa Lucía, Chimbas, además del anexo de la intendencia de Rivadavia (también sobre Avenida Libertador) y en el Coloso de Rawson, que también funciona como dependencia municipal.
La iniciativa surgió para fomentar la toma de conciencia de los adultos responsables, pero también sensibilizar y comprometer a la comunidad en la prevención y erradicación de esta problemática.
“Hay que tener en cuenta que el trabajo infantil constituye una vulneración de derechos que impacta negativamente en el desarrollo integral de las infancias porque interfiere con las rutinas educativas, pone en riesgo su salud física y emocional, los expone a responsabilidades que no son acordes a su edad, limita sus posibilidades de juego, de descanso, de recreación, de participación social. En estas situaciones, el niño asume un rol adulto para sostener su supervivencia o la de su familia. Desde la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia trabajamos cada día para generar entornos protectores en los que las infancias puedan desarrollarse plenamente, construir proyectos de vida y ejercer sus derechos en condiciones de igualdad y dignidad”, aseguró la titular de esta dependencia, Raquel Trincado, quien invitó a la comunidad a comprometerse colectivamente en la prevención y erradicación del trabajo infantil: en caso de observar algún niño, niña o adolescente realizando mendicidad, venta ambulante, recolección, tareas domésticas, trabajo rural u otra actividad laboral solo o en compañía de un adulto comunicándose a la línea telefónica anónima y gratuita 102 que funciona las 24 horas, los 365 días del año. Allí se recepcionan reportes de casos -no denuncias- que son abordadas desde la escucha atenta y por otro lado, desde la atención en territorio.
“Desde el Estado, no juzgamos a estas familias ni mucho menos a los niños, tampoco los criminalizamos. Esto no resuelve el problema. En cambio, se implementan políticas públicas que buscan la protección integral a través del acompañamiento familiar, el acceso a la educación, los programas sociales, las intervenciones territoriales y la y articulación interinstitucional”, detalló la funcionaria.
